Un violento ataque sacudió este jueves a la comunidad judía de Crumpsall, en las afueras de Mánchester, cuando un hombre armado con un cuchillo irrumpió en una sinagoga y provocó el pánico entre los fieles reunidos por la celebración de Yom Kippur, la jornada más solemne del judaísmo.
La Policía Antiterrorista británica confirmó este jueves que el atacante del atentado de este jueves en una sinagoga de Mánchester, que ha dejado dos víctimas mortales y al menos cuatro heridos, es Jihad al Shamie, un ciudadano británico de 35 años y de ascendencia siria.
El ataque ocurrió poco después de las 9:30 horas locales, cuando numerosos fieles se encontraban en el templo. El alcalde de Mánchester, Andy Burnham, declaró a la cadena BBC que se trató de un "incidente grave" que, no obstante, fue "contenido de manera eficaz" gracias a la rápida actuación policial. Al menos dos personas han muerto y otras tres han sufrido heridas graves en las inmediaciones de una sinagoga de la localidad inglesa de Crumpsall, según la Policía, que ha confirmado que sus agentes han disparado contra un presunto atacante.
Los agentes han asegurado que el presunto agresor estaría también entre los fallecidos, aunque los agentes no han podido acceder al cuerpo porque hay "objetos sospechosos" y un equipo de artificieros debe examinarlos. La policía tambien ha declarado como 'atentado terrorista' el ataque contra el centro de culto judío.
Un miembro del público que presenció cómo un vehículo se dirigía hacia las personas y un hombre era apuñalado. Aunque todavía se investigan los motivos del ataque, la coincidencia con una de las festividades más concurridas de la comunidad judía ha elevado la preocupación de las autoridades británicas y de las propias congregaciones religiosas, que han reforzado sus protocolos de seguridad.
Dave Rich, portavoz de la Fundación para la Seguridad de la Comunidad (CST, en inglés), una organización benéfica que monitoriza el antisemitismo en el Reino Unido, condenó un "ataque espantoso en el día más sagrado del año judío" y agradeció la rápida respuesta de la Policía y del personal de seguridad de la sinagoga.
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, dijo estar "horrorizado" por el ataque y subrayó que es "aún más terrible" al ocurrir en Yom Kippur, una de las celebraciones más importantes del calendario judío.
Detenciones en Alemania alimentan la alarma en Europa
La conmoción por el ataque en Mánchester se produce en paralelo a la detención en Berlín de tres presuntos miembros de Hamás, acusados de preparar atentados contra instituciones judías e israelíes en Alemania. Según la Fiscalía Federal, los sospechosos -dos ciudadanos alemanes y un libanés- habían adquirido armas de fuego, municiones y explosivos para perpetrar ataques coordinados.
El hallazgo de un fusil de asalto AK-47 y abundante munición durante los registros ha reforzado la sensación de amenaza. Los tres comparecen este jueves ante un juez en Karlsruhe, que decidirá sobre su ingreso en prisión preventiva.
La tensión se ha visto acentuada por otro suceso en Alemania: la evacuación temporal del Oktoberfest de Múnich tras una amenaza de bomba, que finalmente se relacionó con una disputa familiar. Pese a ello, la coincidencia de incidentes ha incrementado la percepción de inseguridad en torno a los templos judíos y eventos multitudinarios en Europa.

