Herminia se personó sola en Dog House en busca de su compañero de vida: un perro para adoptar. La mujer cayó muy bien desde el principio, regalando momentos graciosos como al contar lo feliz que estaba desde que se divorció o su afición favorita: bailar. «Me dan la vida los animales y el baile«, explicó ante las cámaras de RTVE.
«Tenía cuatro hijos, y digo tenía porque uno falleció hace cuatro años«, lamentaba, muy emocionada. «Mi hijo siempre irá en mi corazón», añadió, algo que sería clave para la decisión que tomaría momentos después en el jardín del refugio de animales.
Los trabajadores estuvieron valorando qué perrito podría adaptarse mejor a las necesidades de Herminia, cayendo en la cuenta de la existencia de Luna y Vera, dos perras que eran madre e hija. «Pero ella solo quiere una, y las perritas pensaba que se irían juntas«, lamentaba una de ellas. Sin embargo, decidieron presentarle a las dos perras.
«No queremos presionarte, puedes elegir solo a una y nosotras nos aseguramos de que la otra tenga una familia», le explicaron a la mujer. Herminia, como era de esperar, empatizó mucho con la pareja de canes. «Para mí es complicado tener dos, pero es que es muy triste separarlas«, dudaba.
La decisión final de Herminia fue muy aplaudida en redes sociales. «¡Me llevo a las dos!«, se decantó. «La pérdida de un hijo es lo peor que puede pasar, no se lo deseo a ninguna madre», empatizó con Luna, por lo que no concibió que no siguiera al lado de Vera en su casa. «Me nace el amor por las dos».

