Un año después de cambiar la historia del cine con Ciudadano Kane, a Orson Welles no le fueron tan bien las cosas con su segundo film.
Pese a pertenecer al mismo contrato de RKO que su tragedia inspirada en William Randolph Hearst, el joven cineasta se topó con que le habían arrebatado el control sobre el montaje final de El cuarto mandamiento (originalmente The Magnificent Ambersons), de forma que RKO disminuyó drásticamente la duración con la que llegaría a cines. Originalmente duraba 131 minutos. Tras la poda de RKO, se quedó con unos ridículos 87 que aún así se apañaron para conseguir buenas críticas.
Como más tarde RKO quemó el metraje para hacer hueco en su cámara acorazada y Welles asumió que se había perdido para siempre (“Destruyeron El cuarto mandamiento y me destruyeron a mí”, diría tiempo después, asumiendo el rol de director maldito que mantendría hasta su muerte), los minutos eliminados de El cuarto mandamiento son algo así como un mito cinéfilo.
Una promesa imposible de cumplir sobre la gigantesca obra maestra que podría haber entregado Welles tras Ciudadano Kane, si los productores no hubieran hecho estragos. Pero ahora, décadas después, hay quien quiere cumplir esa promesa.
Fable Studio es una empresa de inteligencia artificial generativa que emplea su propia tecnología, Showrunner. Este tipo de IA lleva en alza en Hollywood desde 2022, ya habiéndose aplicado en algunas producciones para optimizar procesos y reducir costes, así como con la esperanza de poder “reconstruir”. Y es justo lo que ahora quiere hacer Fable Studio con El cuarto mandamiento, recuperando mediante Showrunner esos 43 minutos perdidos con el respaldo de Amazon.
Este modelo de IA podría generar narraciones largas y complejas: películas de acción real o incluso episodios de una serie de televisión a medida de lo que quiera cada usuario, solo introduciendo una serie de comandos. Durante los próximos dos años Fable Studio quiere emplear Showrunner para recrear los 43 minutos perdidos de El cuarto mandamiento. Su CEO, Edward Saatchi, sostiene que esta tecnología podría ser la “Netflix de la IA” y ha explicado las motivaciones del proyecto. Que, según parece, no son comerciales.
“El objetivo no es comercializar los 43 minutos, sino verlos existir en el mundo después de 80 años en los que la gente se ha preguntado ‘¿podría haber sido esta la mejor película jamás realizada?’». La letra pequeña es que este “remontaje” no se comercializará porque Fable Studio no tiene los derechos de la película (hoy en manos de Warner Bros.), aunque dejan la puerta abierta a que sus poseedores lo adquieran si “ven un mercado para ella y un camino fuera del contexto académico”.
Fable Studio, que ya ha usado Showrunner para generar episodios de South Park, asegura que compatibilizará la IA con técnicas tradicionales en El cuarto mandamiento: rodarán algunas escenas con actores reales, se transferirán rostros, y se utilizará tanto el guion como las fotos de archivo del rodaje de los años 40. El proyecto ya cuenta con su propio póster, y naturalmente con las primeras críticas a cuenta de la familia de Welles, que ha mostrado su desaprobación con los planes de Fable Studio.
“Este intento de generar publicidad a costa del genio creativo de Welles nos decepciona, sobre todo porque ni siquiera se nos avisó. Aunque la IA es inevitable, todavía no puede sustituir los instintos creativos de la mente humana, así que este esfuerzo por completar la película será un ejercicio puramente mecánico, sin el pensamiento innovador único ni la fuerza creativa de Welles”, leemos en una respuesta de la que se hace eco Variety. Fable Studio, por ahora, no ha respondido.

