Doce años después de la muerte de Mario Biondo, la Justicia española ha puesto punto final al mediático caso. El marido de la presentadora Raquel Sánchez Silva fue hallado muerto en su domicilio de Madrid en 2013, y desde entonces, sus allegados han luchado por demostrar que no se trató de un suicidio, sino de un asesinato premeditado.
Sin embargo, la Audiencia Provincial de Madrid ha decidido no continuar con la investigación. La decisión llega después de que el tribunal reconociera que la muerte de Biondo podría no haber sido un suicidio, según los informes remitidos por la Justicia italiana. Pese a ello, la Audiencia ha optado por no reabrir el proceso, al considerar que el caso ya fue juzgado y que la resolución emitida en su momento es firme.
La abogada Natalia Tejera, penalista del despacho Vestalia Abogados, ha explicado que «nos encontramos ante una resolución judicial firme que impide abrir un nuevo proceso».
Según Tejera, la figura de la «cosa juzgada» juega un papel fundamental en esta decisión, ya que una vez que se dicta un sobreseimiento libre, «no puede volverse a investigar el mismo hecho con las mismas pruebas«. La abogada también aclara que el cierre del caso no se debe a la prescripción del delito, ya que, de tratarse de un homicidio o asesinato, aún quedarían varios años para poder reabrirlo. Pero al no haberse encontrado indicios racionales de criminalidad en su momento, el proceso se da por terminado.
Con esta resolución, la Justicia española da por zanjado el caso, aunque el misterio que rodea la muerte de Mario Biondo continúa vivo en la opinión pública.

