Una de las mayores ventajas que incluyen los vehículos de fabricación más reciente son los sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS). El descenso de víctimas en accidentes de tráfico en nuestro país durante los primeros meses no es una casualidad; muchos de los ADAS están creados para salvar vidas.
Sin embargo, en el caso concreto de las cajas negras, su función es la de aportar información valiosísima sobre los segundos previos y posteriores a un accidente para poder analizar e incluso reconstruir la colisión que ha sufrido el vehículo.
¿Cómo funcionan las cajas negras de los vehículos?
Las cajas negras, conocidas técnicamente como EDR (del inglés Event Data Recorder), son dispositivos electrónicos que registran datos de forma continua mientras el vehículo está en marcha. Su funcionamiento se basa en un sistema de bucle constante que sobrescribe la información más antigua; sin embargo, al detectar un evento crítico como el despliegue de los airbags o una frenada brusca, el sistema congela y almacena permanentemente la información.
Aunque el dispositivo recopila datos técnicos, a diferencia de las cajas negras de los aviones, no graba ni audio ni imágenes dentro del habitáculo. El sistema está diseñado para capturar los 30 segundos previos al siniestro y los 5 segundos posteriores para conocer con exactitud el estado del vehículo en el momento del impacto.
¿Qué se consigue con la información que aportan?
La misión principal de este dispositivo es mejorar la seguridad vial y la fiabilidad de los automóviles mediante el análisis técnico de los incidentes. Al extraer los datos a través del puerto OBD del vehículo, los investigadores pueden conocer hasta 15 parámetros distintos, como por ejemplo:
- La velocidad del vehículo y las revoluciones del motor.
- El uso de los sistemas de seguridad, como los cinturones y la activación de los airbags.
- Los movimientos de la dirección y la posición de los pedales de freno y acelerador.
- La fuerza del impacto (frontal y lateral) y las condiciones meteorológicas en ese instante.
Esta tecnología ya es determinante hoy en día en investigaciones reales. En Cataluña, los Mossos d’Esquadra la utilizan para esclarecer responsabilidades en accidentes graves. Gracias a ella pueden detectar excesos de velocidad o maniobras inesperadas de terceros que de otro modo serían difíciles de demostrar. Además, la información es totalmente anónima, ya que no registra nombres, edades ni datos personales de los ocupantes.
¿Dónde se ubican estas cajas negras?
A pesar de su nombre, estas cajas son normalmente de color naranja para poder ser localizadas con mayor facilidad en caso de siniestro y su tamaño es similar al de un teléfono móvil.
Respecto a su localización, se encuentra instalada en la centralita del vehículo, situada bajo el asiento del conductor y atornillada directamente al chasis. El motivo por el que se sitúa en esta posición es asegurar que el sensor de aceleración esté cerca del centro de gravedad del coche; de esta forma, la medición de las fuerzas inerciales durante la colisión puede ser más precisa.

