El tenso panorama geopolítico ha zarandeado los cimientos del globo, con una Europa que ha quedado retratada como una mera espectadora de una guerra que ocurre en su propio suelo y con un Volodímir Zelenski vapuleado en el despacho con más poder del mundo. Sin embargo, aunque hay varios focos de conflicto alrededor del planeta, lo cierto es que existe un individuo cuyo frenesí ejecutivo ha provocado un seísmo en cada rincón del mundo. Un huracán con el nombre Donald Trump.
El, de nuevo, presidente de Estados Unidos ganó las elecciones el pasado 5 de noviembre tras protagonizar una dura campaña en la que hizo una ingente cantidad de promesas. Acostumbrados a su grandilocuencia e imprevisibilidad, algunos de sus votantes podrían estar de acuerdo con sus políticas pero también pensar que era inverosímil que cumpliera todas sus planes. No obstante, la sorpresa ha sido mayúscula y ha logrado que la sociedad esté expectante para saber cuál será su siguiente movimiento.
El magnate ha acaparado todas las miradas desde que llegó a la Casa Blanca. Sus órdenes ejecutivas han vagado desde el empleo de la cárcel de Guantánamo para albergar a personas inmigrantes arrestadas hasta querer tomar «el control de Gaza» de forma «permanente» y desplazar a los gazatíes a otros lugares. Recientemente, ha impulsado el desmantelamiento de la USAID, la eliminación del Departamento de Educación y la congelación de los canales de información de Inteligencia estadounidense para ayudar a Ucrania en la guerra.
Pero el vuelco más significativo se produjo el pasado viernes, 28 de febrero. El presidente ucraniano era el invitado en Washington. Trump le recibiría para poder dialogar sobre acuerdos, tierras raras y poner en común algo tan relevante como la paz y la mejor manera para alcanzarla. Para asombro de todos -ya que se televisó y los medios y cámaras se contaban por decenas-, lo que se presumía como un encuentro de acercamiento del ‘nuevo’ EEUU a Kiev, se tornó en un espectáculo de acusaciones, humillación y la mirada atónita de Zelenski.
Pese a que el ‘espectador’ observaba a un líder europeo amedrentado, sin posibilidad de respuesta ni defensa y totalmente expuesto, el perdedor del encuentro no estaba tan claro. Aunque el presidente ucraniano parecía el claro derrotado de la cita, esta afirmación no está tan clara.
Donald Trump, ¿el perdedor del encuentro?
Zelenski recibió el respaldo casi general de la comunidad internacional y de la población y, más concretamente, de la Unión Europea, que hasta ahora ha sido mera espectadora de las reuniones bilaterales entre el país norteamericano y Rusia para lograr un acuerdo de paz en Ucrania. El temor a las posibles ‘jugadas’ de Trump y el escenario de las negociaciones con Rusia, han propiciado el histórico acuerdo de rearme de los Veintisiete -excepto de Hungría-, así como la oferta del presidente francés, Emmanuel Macron, de extender su arsenal nuclear a todos sus aliados.
De esta manera, Trump levanta ampollas y la reacción de desaprobación se amplía. No solo en Europa. Las encuestas, miembros de las filas republicanas y el ‘talón de Aquiles’ de los presidentes estadounidenses: la economía. Todos esos elementos están sufriendo reveses, incluso el sector de las criptomonedas, para las que Trump aseguró ser «su presidente» y ha creado una Reserva Estratégica.
IMAGEN: Donald Trump en su cumbre de criptomonedas. EFE
La inflación tumbó al su antecesor. Joe Biden y su Partido Demócrata, cuya candidata Kamala Harris no pudo hacer nada frente al magnate republicano y uno de los mayores escollos que encontró fue la inflación, algo que no cesó en emplear el entonces candidato republicano durante la campaña electoral para cargar contra su contrincante. Ahora es Trump el que se está topando con la subida de los precios y, muestra de que es un tema alarmante para su gestión es que el propio presidente no ha vuelto a hablar de este asunto.
Este hecho ha provocado que los ciudadanos teman el desenlace de los acontecimientos y, por ello, este clima de confusión está derivando en la reducción del consumo y el crecimiento del ahorro gracias a los ingresos en un territorio donde la demanda doméstica tiene gran dependencia. Durante el primer mes de mandato del presidente, los ciudadanos redujeron sus compras significativamente por miedo a una crisis inflacionista. Además de estos datos, las peticiones de seguro por desempleo también crecieron, indicando un aumento del paro. Este viernes se conocía este último, que había crecido hasta el 4,1%, aunque comparando con meses anteriores, el paro se ha mantenido estable en un rango entre el 4% y el 4,2% desde mayo de 2024.
Aranceles y el «presidente de las criptomonedas»
En relación a la economía, los aranceles han sido una de las medidas estrellas de Trump, pero desde que volvió a dirigir el país, su política arancelaria ha virado desde algo que parecía una imposición inminente hasta aplazarlo en varias ocasiones. Pero de nuevo, la incertidumbre volvía a asolar a la sociedad norteamericana, que con esta medida en vigor verían impacto en su poder adquisitivo.
Por ello, las empresas trataron de introducir la mayor cantidad de mercancías en el país antes de que entrasen en vigor los aranceles. De hecho, según el indicador GDPNow, las importaciones en contenedores procedentes de China marcaron un récord histórico en el mes de enero.
Wall Street ha sufrido varias sesiones caídas y aperturas en números rojos y las bolsas europeas sintieron importantes descensos.
Los mercados y las criptomonedas tampoco han reaccionado demasiado bien. Wall Street ha sufrido varias sesiones caídas y aperturas en números rojos y las bolsas europeas sintieron importantes descensos por la entrada en vigor de los aranceles. Respecto a las criptodivisas, pese a que «prometió ser el ‘primer presidente de las criptomonedas’ de Estados Unidos», poco más de un mes después de volver a Washington, se respira descontento del sector con el jefe de la Administración por la crisis con el bitcoin.
Encuestas de popularidad y protestas internas
La popularidad tampoco ha mejorado entre la población, de hecho, según varias encuestas publicadas por medios estadounidenses, la aceptación decae y se vislumbran los primeros signos de desgaste. Sondeos de ‘The Washington Post’ y CNN muestran una retirada de apoyo al magnate desde que regresó en la Casa Blanca. El principal motivo reside en que, consideran, que está abusando de su poder. Según el rotativo, tienen esta opinión el 57% de los encuestados, mientras que el 43% respaldan sus decisiones. Un 48% se opone.
Trump está arropado por sus seguidores en asuntos como las deportaciones masivas y está siendo cuestionado por, principalmente, los recortes impulsados por el jefe del nuevo Departamento de Eficencia Gubernamental, Elon Musk, que ha crispado y sembrado un ambiente de preocupación por la cantidad de despidos.
En el campo económico, mientras que en febrero de 2017 alcanzó un 53% de aprobación, ahora ese dato cae al 32% en materia de inflación. La popularidad general se sitúa en el 44% e incluso entre los miembros del Partido Republicano está causando revuelo. De hecho, el líder de la mayoría del Senado, John Thune, aseguró a CNN que los posibles impactos económicos de los aranceles a México y Canadá son un problema y que hay que pensar en en ello. «Hay que analizar el crecimiento de la economía y cómo se ve afectado por todo esto», dijo.
IMAGEN: Elon Musk y Donald Trump en el Despacho Oval. EFE
«Creo que ha usado la autoridad de maneras que han obtenido resultados», advertir sobre el peligro del aislacionismo, tachar de «desafortunada» la reunión con Zelenski y criticar la gestión de Musk. «Creo que se dedica a sus negocios como lo haría en una empresa privada. Y, obviamente, hay matices en el trato con el gobierno federal que serán distintos a lo que está acostumbrada la empresa privada», aseveró.
«No sabemos qué pasará»
Quizá ha sido el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, el que mejor ha descrito la situación al hablar de «una etapa de mucha incertidumbre». «No sabemos qué pasará, durante cuánto tiempo, a qué nivel… vamos a tener que esperar para ver todo eso. Pero lo más probable es que algo de eso se abra paso. Afectará a los exportadores, a los importadores, a los minoristas y, en cierta medida, a los consumidores, y veremos qué pasa», dijo este viernes.
Todo el mundo está pronosticando algún efecto inflacionario a causa de los aranceles» y «lo más probable» que se vean esos efectos en la economía.
Powell admitió que «todo el mundo está pronosticando algún efecto inflacionario a causa de los aranceles» y reconoció como «lo más probable» que se vean esos efectos en la economía.
«Todavía no se sabe qué es lo que va a pasar», concluyó y la clave está justo ahí. Por muchas hipótesis que se planteen, solo se puede esperar para saber el desenlace del frenesí ejecutivo del dueño del despacho más importante del mundo.

