La histórica joya religiosa de Bogotá que tumbaron para levantar el edificio Murillo Toro

La histórica joya religiosa de Bogotá que tumbaron para levantar el edificio Murillo Toro

El influyente convento de Santo Domingo, uno de los símbolos coloniales más importantes que tenía la ciudad le perteneció a los padres dominicos

Donde hoy funciona el edificio que alberga el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en pleno centro administrativo de Bogotá, funcionó durante tres siglos un antiguo convento y una iglesia de los padres Dominicos que sobrevivió a dos terremotos y dio paso a la modernidad en Colombia.

Un convento y una iglesia que albergaban el poder eclesiástico

La iglesia e histórico convento de Santo Domingo en Bogotá fue fundado por Juan de Ortega y Francisco de Tordehumos, padres dominicos que predicaron en la Nueva Granada y quienes fueron los principales impulsores y financiadores del primer convento e iglesia de los Dominicos en la capital de Colombia. La construcción la inició Fray Luis Zapata de Cárdenas el 26 de agosto de 1550, y las obras se extendieron hasta 1619, cuando fue inaugurado oficialmente.

Originalmente, el convento estaba ubicado sobre la Calle Real, hoy carrera séptima, entre las calles del chorro de Santo Domingo y del Rosario, es decir, las actuales calles 12 y 13, a media cuadra de la antigua Plaza Mayor, hoy plaza de Bolívar.

Santo Domingo fue la iglesia y convento más importante de la época en Bogotá, clave para el proceso de evangelización de los indígenas Muisca en el altiplano cundiboyacense. En este convento surgió la que se considera como la primera universidad de Colombia el 13 de junio de 1580, llamada Universidad Santo Tomás de Aquino, impulsada por la orden de los padres Dominicos con el aval del papa Gregorio XIII y con el respaldo del arzobispo de Santafé de Bogotá Fray Luis Zapata de Cárdenas.

La primera universidad del país

Años después, en 1608, se creó el Colegio Santo Tomás de Aquino, por impulso del señor Gaspar Núñez de Figueroa. El colegio fue posteriormente integrado a la universidad. El convento e iglesia Santo Domingo fue muy importante en su momento porque allí también funcionó el centro de las finanzas de la comunidad de los Frailes Dominicos, que ejercían una gran influencia religiosa, política y social en el país en aquel momento.

Durante el periodo de la independencia de Colombia, entre 1810 y 1830, el convento Santo Domingo entró en crisis y los Dominicos perdieron su poder en la ciudad. Tiempo después, la edificación entró a funcionar como sede del Congreso de la República y, posteriormente, el antiguo Ministerio de Correos y Telégrafos.

Durante el gobierno del presidente Tomás Cipriano de Mosquera, entre 1845 y 1861, el imponente edificio de estilo colonial fue expropiado, pasando a manos de la nación. Los padres Dominicos fueron expulsados de Bogotá en 1861 mediante la expedición de la Ley de desamortización de bienes de manos muertas, donde se declaró extintos los conventos y se expropiaron todas sus propiedades.

Las tecnologías y las comunicaciones hacen su aparición

Algunos datos históricos de los archivos de la ciudad mencionan que el Ministerio de Correos y Telégrafos funcionó en el convento Santo Domingo hasta 1939, sin embargo, los resgistros antiguos de la comunidad de los Dominicos muestran que esa joya de la arquitectura colonial que estaba ubicada entre las carreras 7 y 8, con calles 12 y 13, en el corazón de Bogotá, estuvo en pie hasta 1946, cuando fue demolido en su totalidad.

La demolición del convento ocurrió durante el gobierno del presidente de la República Eduardo Santos, entre 1938 y 1942, y otra parte de le edificiación terminó de demolerse durante la administración del señor Hernando Salgar Martín, alcalde de Bogotá, en 1946. Finalmente, la iglesia se demolió en 1947.

La razón por la que se demolieron estas estructuras fue debido a que, a pesar de que sufrieron graves daños durante los terremotos del 18 de octubre de 1743 y del 12 de julio de 1785, se mantuvieron en pie durante un siglo y medio más después de los terremotos. Ese conjunto de estructuras arquitectónicas, muy valiosas en su época, dieron paso a la modernización de la ciudad y en su lugar se construyó el actual edificio Manuel Murillo Toro, donde funciona el actual Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia

El nuevo edificio

Durante el Gobierno del presidente Miguel Abadía Méndez, en 1926, a través de las Leyes 85 y 198 de 1926, se decretó el remplazo de la antigua edificación colonial del convento de Santo Domingo por una edificación acorde a los tiempos. El proyecto empezó su ejecución en 1929 con diseños del arquitecto italiano Bruno Violi, con el apoyo del arquitecto colombiano Hernando González Varona.

Esa construcción inició 10 años después, en 1939, bajo el gobierno del presidente Eduardo Santos Montejo, y se extendió hasta 1944, cuando el nuevo edificio fue inaugurado por el presidente Alfonso López Pumarejo, en honor al también presidente de la República Manuel Murillo Toro.

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