La iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes de Sevilla ha recibido este miércoles dos pinturas atribuidas al hijo de Valdés Leal, Lucas Valdés, que regresan así a su emplazamiento original tras permanecer desaparecidas durante casi un siglo.
Según ha detallado la institución eclesial en una nota, el acto ha contado con la presencia del secretario general y canciller de la Archidiócesis de Sevilla, Isacio Siguero, así como de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, así como el deán Francisco José Ortiz y el delegado ejecutivo de Administración y Patrimonio, Francisco Román, del Cabildo Catedral.
Las obras, tituladas Sansón sacando el panal de la boca del león y David recibe de Aquimelec los panes de la proposición, están catalogadas como piezas de la Escuela Sevillana del siglo XVII, tratándose de óleos sobre tabla de madera de pino, de formato ovalado vertical y unas dimensiones de 59×56 centímetros.
Por lo tanto, ambas pinturas fueron realizadas entre 1698 -año en que concluyen las obras de la iglesia del Hospital de los Venerables y se instala el retablo mayor de Francisco de Barahona con pinturas de Lucas Valdés- y 1700. De hecho, aparecen mencionadas en un inventario histórico del templo como «dos historias del viejo testamento y son los que están a los lados del dosel del altar maior».
De esta manera, las obras permanecieron en esta ubicación al menos hasta julio de 1889, cuando la renovación del retablo mayor motivó su traslado a la sacristía, donde fueron contempladas por el investigador Diego Angulo en torno a 1921 o 1922.
Posteriormente, ambas piezas fueron exhibidas en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, momento a partir del cual se perdió su rastro y pasaron, «presumiblemente», a formar parte de una colección particular.
Asimismo, la colaboración de los últimos poseedores de las obras, así como la intervención de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, ha propiciado que estas dos obras de Lucas Valdés regresan, «casi cien años después», a la iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes, donde podrán volver a ser contempladas por los fieles y visitantes sevillanos.
