El matrimonio entre las dos empresas ya había sido exitoso en otros paisas y ahora quieren probar suerte con el café y el helado Gelarti con 10 nuevas tiendas
El café colombiano y los helados gourmet preparan una nueva etapa de expansión en Perú. Juan Valdez y Gelarti, la marca de helados ligada al grupo empresarial de Popsy, cerraron el primer semestre de 2026 con un crecimiento de ventas de doble dígito y alistan nuevas aperturas para ampliar su presencia en el país vecino. La meta es sumar más de 10 locales entre ambas durante 2027, después de completar seis inauguraciones en el último trimestre de este año.
La operación ya cuenta con 26 puntos de venta de cada marca en Perú. No se trata de dos negocios que apenas empiezan a conocerse: detrás de su crecimiento está una estructura empresarial que comparte experiencia comercial y busca aprovechar las ventajas de operar las dos propuestas en mercados y ubicaciones similares. Johan Garrido, jefe de Proyectos e Infraestructura Comercial de Juan Valdez y Gelarti en Perú, explicó al diario Gestión que la cercanía entre las tiendas ayuda a optimizar la logística, la administración y los costos operativos.
La expansión de 2026 ya dejó movimientos en Lima y otras ciudades. Juan Valdez abrió un local en Real Plaza Puruchuco, mientras Gelarti llegó a Real Plaza Chiclayo y remodeló y reubicó su tienda de Real Plaza Santa Anita. Para el cierre de año, Juan Valdez prepara aperturas en Real Plaza Sullana y Real Plaza Piura. Gelarti, por su parte, sumará puntos en Trujillo y en los centros comerciales Mall Plaza Angamos, Mall Plaza Atocongo y Mall Plaza Piura. En Atocongo también llegará Juan Valdez.
La relación con Popsy viene de Colombia
La historia de esta conexión empresarial tiene antecedentes en el mercado colombiano. Popsy, fundada en 1981 por Álvaro y Elena de Londoño, construyó una operación de helados que con el tiempo se extendió más allá de sus tiendas. En 2009 formalizó una alianza con Juan Valdez para desarrollar helados con café colombiano, una relación que combinó la experiencia de Popsy en producción y cadena de frío con el reconocimiento de la marca cafetera.
La colaboración se trasladó a distintos canales: los helados de café se vendieron en las tiendas Popsy, mientras los productos de la heladería entraron en preparaciones de Juan Valdez, como nevados y malteadas. También llegaron presentaciones empacadas para el consumo en casa y los supermercados. La alianza mostró cómo dos marcas podían complementar sus productos sin limitarse a competir por el mismo momento de consumo.
Popsy también tuvo que adaptar su negocio cuando la pandemia golpeó sus canales tradicionales. En 2020, el cierre temporal de sus 230 heladerías la llevó a lanzar su propia plataforma de domicilios en apenas dos días, con empleados de los puntos de venta encargados de realizar las primeras entregas. La compañía habilitó luego 80 tiendas para atender pedidos y participó en el marketplace Amicasa, que ofrecía productos de otras marcas, entre ellas Juan Valdez. En sus primeros cinco meses, esa plataforma conjunta registró cerca de 20.000 productos vendidos y 3.000 órdenes, según contó entonces Natalia Niño, gerente general de Popsy, a Forbes Colombia.
La experiencia ayuda a entender la lógica detrás de la operación actual: adaptar los formatos de venta, diversificar los canales y buscar oportunidades en las que las marcas puedan complementarse. En Perú, el reto es distinto, pero la apuesta mantiene ese principio: ganar presencia sin abrir tiendas indiscriminadamente, cuidar los costos y convertir el café y los helados en propuestas capaces de atraer consumidores durante todo el año.
Más tiendas, pero también una nueva experiencia
El plan no se limita a abrir locales. Para 2027, ambas marcas proyectan más de 10 nuevas tiendas y alrededor de cinco remodelaciones adicionales. Juan Valdez quiere consolidarse en distritos limeños como San Isidro y Barranco, mientras Gelarti apunta a fortalecer su presencia en centros comerciales y ampliar su alcance en provincias.
La logística será determinante para decidir dónde crecer. La compañía incluso salió de Huancayo a pesar de registrar buenas ventas, debido a las dificultades operativas que implicaba mantener el negocio allí. La experiencia llevó a priorizar ciudades y ubicaciones donde sea posible administrar las tiendas de forma más eficiente.
También están cambiando los espacios. Juan Valdez incorpora mesas más amplias y enchufes para quienes trabajan o estudian en sus cafeterías, mientras Gelarti busca ambientes familiares y dinámicos. En la heladería, además, la apuesta consiste en que el consumo no dependa exclusivamente del verano: la marca amplía su portafolio con mousses y postres, incorpora ingredientes locales y refuerza la capacidad de sus cocinas para mantener la frescura y la estandarización de sus productos.
El clima también les ha dado una mano. Según Garrido, durante el primer semestre de 2026 un invierno más cálido de lo habitual, asociado al fenómeno de El Niño, favoreció especialmente el consumo de helados. Juan Valdez, entretanto, registró una mayor demanda por café de calidad. Aunque las dos marcas aprovecharon esa coyuntura, mantienen cautela en sus proyecciones de crecimiento.
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