Indra se convierte en el ‘farolillo rojo’ de la bolsa española. Los títulos de la compañía de defensa corrigen más de un 7%, hasta los 55,5 euros por acción ante los rumores de un posible cese inminente del presidente de la compañía, Ángel Escribano. El mercado castiga a la cotizada ante los rumores apuntan a que el Gobierno habría pedido su dimisión. El Estado es el mayor accionista del grupo a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con una participación del 28%.
La petición de cese «inminente» llegaría con la posible operación de Indra con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en la mesa. Esto ha suscitado el rechazo en el seno del Ejecutivo al suponer un posible conflicto de interés,, dado que EM&E un 14,3% de Indra y es el segundo mayor accionista. Además, Javier Escribano, hermano del presidente de Indra, forma parte del consejo de administración de la firma en representación de EM&E.
Según publica ‘El Confidencial’, el Ejecutivo quiere que la salida de Ángel Escribano sea efectiva antes del próximo 25 de marzo, cuando está prevista la celebración del consejo de administración. De producirse, la salida podría llevarse a cabo este mismo viernes con el mercado ya cerrado. Sin embargo, la decisión no afecta al actual consejero delegado, José Vicente de los Mozos, que se mantendría en el puesto. Ángel Escribano defiende que se mantiene «totalmente» al margen de la operación EM&E, dado que el proyecto se gestó antes de su llegada a la compañía.
Javier Cabrera, analista de XTB, explica que ya había fuertes rumores de un deterioro de las relaciones entre el presidente de Indra y el Gobierno y ahora esta situación acentúa la incertidumbre dentro de la compañía, ya que el mercado suele valorar negativamente la «injerencia política». Tras esta corrección, la revalorización anual cae hasta el 14,4%.
El analista de ODDO BHF, Nicolas David, que valora en una posición neutral a Indra, califica a Escribano como un líder «competente», «capaz de transformar la empresa en un líder europeo de defensa. «El Gobierno podría estar simplemente presionando a Escribano para que acepte los términos impuestos en el acuerdo de EM&E, en lugar de buscar su destitución directa», sostiene, al tiempo que advierte de que la situación «refleja un clima difícil en la cúpula del grupo» y arroja una visión «muy negativa» sobre la gobernanda de Indra, que ya se vio inmersa en una crisis interna en 2022.

