Harvard dice que no es tan simple

Harvard dice que no es tan simple


Un estudio liderado por investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard ha concluido que, para la salud a largo plazo, la calidad global de la dieta pesa más que el grado de procesamiento de los alimentos. Los resultados sugieren que no todos los alimentos ultraprocesados tienen el mismo impacto y que el contexto de la alimentación es determinante. Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron los datos de más de 200.000 adultos estadounidenses seguidos durante varias décadas. Compararon la calidad nutricional de la dieta con el nivel de procesamiento de los alimentos consumidos y observaron que el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 y muerte prematura estaba mucho más relacionado con la calidad del patrón alimentario que con el procesamiento en sí.Los investigadores recuerdan que muchos alimentos ultraprocesados suelen ser pobres desde el punto de vista nutricional y conviene limitar su consumo. Sin embargo, también existen ultraprocesados que pueden aportar fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes beneficiosos, como algunos cereales integrales enriquecidos, las legumbres en conserva o determinadas bebidas vegetales fortificadas. En el otro extremo, el estudio pone de relieve que no todos los alimentos mínimamente procesados son necesariamente saludables. La clasificación NOVA, utilizada para categorizar el grado de procesamiento, no tiene en cuenta la calidad nutricional de los alimentos, por lo que un producto poco procesado puede formar parte de una dieta de baja calidad y un ultraprocesado puede encajar en un patrón alimentario saludable. Por ello, los autores consideran que el mensaje no debería centrarse únicamente en «evitar los ultraprocesados», sino en priorizar alimentos de alta calidad nutricional. Recomiendan seguir patrones alimentarios consolidados, como la dieta mediterránea o una dieta saludable basada en alimentos de origen vegetal, rica en cereales integrales, frutas, verduras, frutos secos, legumbres y aceites vegetales saludables, aunque incluya algunos productos procesados. Eso sí, los investigadores subrayan que estos resultados no deben interpretarse como una invitación a consumir cualquier ultraprocesado. El trabajo, presentado en el congreso anual de la American Society for Nutrition, aún no ha pasado el proceso completo de revisión por pares, y mantiene que muchos ultraprocesados ricos en azúcares añadidos, sal o grasas de baja calidad siguen asociándose a peores resultados para la salud.

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