«Habrá DJ, conciertos y área de caravanas»

«Habrá DJ, conciertos y área de caravanas»

Son las 4 de la tarde de un jueves de mayo en Lodoso y las calles están prácticamente desiertas. Una abuela saluda al coche al entrar en el pueblo y en la cantina local solo está el encargado y el alcalde, Óscar Alonso. Una fotografía de alta calidad de la luna decora el interior del bar municipal entre carteles de fiestas y un calendario que anuncia el que será el evento del año, si no del siglo, en esta pequeña localidad de Burgos: el primer eclipse solar total desde 1905 que será visible en la península ibérica.

Lodoso se encuentra en el medio de la franja de unos 200 km donde el eclipse será plenamente visible y, gracias a sus cielos especialmente limpios y su tradición astronómica, se va a convertir en uno de los centros neurálgicos peninsulares para el visionado. El Ayuntamiento ha organizado toda una serie de eventos para una jornada en las que se espera que este pueblo, en el que apenas viven 40 personas durante el invierno, acoja a más de 2.000 apasionados de la astronomía o simples curiosos que quieren vivir el eclipse en compañía.

«Tenemos a un astrónomo aquí en Lodoso, se llama Javier y nos metió ese gusanillo en el cuerpo. Siempre decía que Lodoso tenía un cielo privilegiado, muy limpio y que aquí teníamos que hacer algo. Los de la Asociación de Astronomía de Burgos también vieron que era un sitio cerquita de Burgos con un cielo muy limpio y, a partir de ahí, el pueblo se puso manos a la obra y todos nos pusimos a poner ladrillos y se creó el observatorio», declara Alonso, alcalde pedáneo, ya desde el observatorio municipal, construido a principios de siglo en un páramo cercano al pueblo y ubicado a 980 metros de altura. En este privilegiado lugar para la observación astronómica se llevará a cabo el gran evento del 12 de agosto.

«Estamos organizando un evento muy bonito. Hemos creado una página y, desde que la abrimos apenas hace una semana, ya hay 1.700 personas apuntadas», explica el alcalde, que lleva 18 años al frente de la pedanía burgalesa ubicada a apenas media hora en coche de la capital provincial. «Queremos que ese día sea muy especial para la gente. La entrada es totalmente gratuita y vamos a tener conciertos, un DJ, una carpa con una barra…».

El de este 12 de agosto será el primero de lo que se ha bautizado como trío ibérico de eclipses que serán visibles en la Península en los próximos dos años. El de este verano se podrá ver de manera idónea en el norte de España, pero en 2027 y 2028, otros dos eclipses serán visibles en el sur y este peninsular. Estos eventos astronómicos arrastran siempre una masa de entusiastas que viajan por el planeta con sus gafas protectoras en busca de los mejores lugares para visualizarlos.

Creo que es bueno para Burgos a nivel turístico, que la gente sepa que tenemos un patrimonio que merece la pena verlo

Un informe elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) calculó en más de 1.300 millones de euros de gasto turístico acumulado en los tres años y prevé que solo el eclipse de agosto de este año mueva unos 360 millones de euros en una semana. El estudio calculó que los municipios rurales dentro de la franja en la que se podrá ver el eclipse en su totalidad han experimentado ya un incremento de reservas de más de 4,5 veces respecto al mismo período del año anterior. El impacto será especialmente intenso en los municipios más pequeños y con menor oferta turística tradicional. El conjunto del trío ibérico superaría el millón de visitantes adicionales en áreas rurales españolas, según el informe.

En Lodoso, se asume que una gran cantidad de esos cerca de 2.000 visitantes esperados para el día del eclipse tendrán que pernoctar en autocaravanas y se ha preparado un recinto al efecto. Para el alcalde, lo más importante es que todos los que acudan a Lodoso vuelvan a sus hogares con buen sabor de boca y con ganas de regresar en otra ocasión: «Yo creo que es bueno para nuestra provincia a nivel turístico, para que la gente conozca Burgos, ¿no? Que tenemos tanto patrimonio que merece la pena venir a verlo». 

Visitantes de todo el mundo

A 8 km de Lodoso, la también pequeña localidad de Ros aloja algunas de las pocas casas rurales turísticas del vecino municipio de Valle de Santibáñez. Las tres viviendas, construidas en piedra como el resto de los edificios del pueblo, llevan meses reservadas para la semana del 10 de agosto y los tradicionales turistas nacionales van a ser sustituidos este año por una diversa gama de extranjeros que han llegado a Burgos con el eclipse como motivo central de su viaje. Según el citado informe de la AFI, los turistas extranjeros representan el 78% del total adicional estimado por el eclipse de este verano.

En el amplio salón de una de las casas rurales de Ros, decorado con antiguos aperos de labranza y un cuadro de una batalla naval, Tamara Martínez, la propietaria, confirma el cambio de perfil de cliente de este verano. «Hemos notado una diferencia en cuanto al cliente, porque es mucha gente de fuera de España y sobre todo las reservas han sido con más de un año de antelación», declara Martínez, cuya familia abrió la primera vivienda de uso turístico del pueblo hace 20 años. «Normalmente estamos acostumbrados a cliente cercano, español o de la provincia. Y este año ha sido un poco diferente».

Se espera una inusual afluencia a la meseta norte en estas fechas del año de turistas del Reino Unido, Estados Unidos o países de la UE como Alemania, Francia o Países Bajos, todos ellos con un perfil de gasto por encima de la media del turista nacional. Además, este evento tendrá, o así lo espera el sector, el potencial efecto de promoción territorial y fidelización que podría extender en el tiempo los beneficios más allá de la semana del eclipse.

«Yo creo que esto va a hacer que enganche, que te des un poquito a conocer, que el turista que viene de fuera diga: ‘Jolín, pues hemos estado en Burgos, en un puestito pequeño y se está superbien’», declara Martínez, que certifica que el eclipse está siendo el motivo del viaje de la mayoría de los visitantes que ya han reservado el alojamiento para esas fechas. «Nos han preguntado específicamente si creemos que desde aquí se va a ver bien el eclipse, si creemos que puede haber alguna montaña o alguna cosa que no les permita verlo, si hay algún sitio específico donde puedan a acercarse a verlo. Les hemos recomendado pues aquí en el pueblo tenemos un par de montañitas donde pueden subirse y verlo perfectamente». 

Un agujero negro en el cielo

A media hora de Lodoso y el Valle de Santibañez, ya en el interior de la ciudad de Burgos, la Asociación Astronómica de Burgos comparte un pequeño local con una asociación vecinal en el barrio de Villayuda. Fundada en 1984 por un grupo de entusiastas de la astronomía burgaleses, Astroburgos, que es como se la conoce popularmente, ha sido parte fundamental en la creación del observatorio y de la zona de observación de Lodoso y también va a formar parte activamente de la organización del evento del próximo 12 de agosto.

«Lodoso es nuestro punto de referencia porque ahí es donde tenemos nuestros observatorios. Donde tenemos el equipo pesado, donde tenemos un recinto, digamos, privado, para poder para que nadie nos moleste ahí», declara Enrique Bordalo, presidente de Astroburgos, que describe eclipses como el que presenciará este verano como algo hipnótico. «La corona solar, que es esa especie de atmósfera que rodea al sol, es una imagen realmente espectacular. Es como si te encontraras un agujero negro en medio del cielo y te quedas hipnotizado mirándola. Donde antes estaba el sol, que está tapado por la luna, se ve un agujero negro y una llamarada blanca alrededor, lo que llamamos espectro».

Bordalo y sus compañeros de Astroburgos han viajado por todo el planeta persiguiendo eclipses al estilo de los mitificados cazadores de tornados, aunque con algo menos de riesgo. Han viajado a China, Estados Unidos, Egipto, Mongolia o Chad, pero esta es la primera ocasión en la que van a poder disfrutar de un eclipse solar total en su propia casa.

«Es el primer eclipse importante que se podrá ver en la zona de Burgos desde el año 1905 y esto es vital para nosotros porque por lo general, cuando salimos de viaje, llevamos los medios muy limitados, lo que quepa en una maleta o en una mochila, pero aquí tenemos telescopios, baterías y todo lo que se nos pueda ocurrir. Y la idea es ponerlo todo en marcha a la vez», declara Bordalo, que hace una recomendación general a todos los visitantes de fuera: venir con tiempo y preparados para una larga y probablemente agotadora jornada.

«Hay que tener los coches cargados de combustible, llevar agua, llevar gorras, llevar protección solar, porque vamos a estar al sol mucho tiempo y hay que cuidarse la piel porque nos vamos a quemar. Todas esas cosas parecen tontas, pero a los extranjeros que van a venir les he dicho: ‘Venís a una provincia que es muy fría, si os quedáis luego a ver las perseidas, ¡Traeros abrigo!'».

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