Guía definitiva para celebrar el Día del Pulpo en Madrid: los 7 restaurantes que lo preparan como en Galicia

Guía definitiva para celebrar el Día del Pulpo en Madrid: los 7 restaurantes que lo preparan como en Galicia


El Día del Pulpo se convierte en la excusa perfecta para rendir homenaje a uno de los bocados más universales de la cocina gallega. Y aunque Madrid no tenga mar, el amor por este producto atraviesa la capital gracias a restaurantes que han hecho del pulpo su seña de identidad. Desde clásicos con décadas de historia hasta propuestas jóvenes que fusionan tradición e innovación, la ciudad ofrece una ruta que haría salivar al mismísimo Poseidón.

En tiempos en los que las tendencias van y vienen, los establecimientos que mantienen su esencia —producto, atención y honestidad— se imponen. Por eso, más que una guía de moda, este recorrido celebra la permanencia: esos lugares donde el pulpo sigue cociéndose como siempre, y donde cada bocado sabe a Galicia.

Atrapallada: el clásico gallego que resiste el paso del tiempo en Arganzuela

Lo sabemos: los clásicos de verdad no pasan de moda. Atrapallada es uno de ellos. Este restaurante, ubicado en el cada vez más interesante barrio de Arganzuela, encarna la fórmula que muchos intentan imitar sin éxito: producto impecable, servicio atento y precios acordes a la calidad.

El negocio nació en 1977 de la mano de los padres de María Ángeles, que junto a su marido Kiko decidió mantener viva la herencia familiar tras la jubilación de los fundadores. En 2015 el local se sometió a una reforma integral firmada por el estudio de arquitectura Zocco, modernizando el espacio sin traicionar su esencia.

Al entrar, una vitrina espectacular da la bienvenida: ostras, carabineros, percebes, navajas, almejas, nécoras, salmonetes, lenguados y merluza. Un despliegue que anticipa lo que se cuece dentro. A la derecha, una barra larga perfecta para el tapeo —con mesas altas donde siempre hay animación—; al fondo, un comedor para 250 comensales que combina confort y elegancia.

Pulpo a la gallega en Atrapallada

¿Qué pedir? Las croquetas de carabinero o de jamón, la empanada gallega (ya sea de bacalao, bonito o lacón), la ventresca de atún, los mejillones en escabeche casero… pero lo que no puede faltar: el irresistible brioche de pulpo. También destacan la gilda, la brocheta de zamburiña y gamba, y cualquier propuesta de marisco fresco.

Con horario ininterrumpido —desde las doce del mediodía hasta el cierre de la cena—, Atrapallada es además un templo del “tardeo”, esa nueva forma de alargar la sobremesa con un aperol, negroni o moscow mule. En definitiva, un refugio de producto auténtico donde el pulpo tiene nombre propio.

Lúa: el pulpo con estrella Michelin que nació en O Carballiño

El restaurante Lúa es la prueba de que el pulpo también puede vestirse de gala sin perder raíces. Detrás de este proyecto está Manuel Domínguez, natural de O Carballiño (Ourense) y heredero de una familia de pulpeiros. Su historia con el pulpo comenzó a los 16 años, ayudando a sus tíos y abuelos en las ferias gallegas, y casi dos décadas después, ha convertido esa pasión en una experiencia gastronómica reconocida con una estrella Michelin.

Lúa nació como un pequeño comedor en la calle Zurbano y, tras su traslado, se consolidó como una casa de comidas moderna con trato cercano y culto absoluto al producto gallego. Su pulpo a feira es imprescindible: terso, cortado en trozos grandes y coronado con pimentón y sal. Nada más. No necesita artificios.

Junto al pulpo, brillan platos como el salpicón de bogavante, cigala, carabinero y langostinos, la raya en caldeirada, las cocochas en salsa verde o la costilla de vaca gallega glaseada. Para cerrar, su tarta líquida de Santiago —más ligera y con un toque cítrico— se ha convertido en un icono. El precio medio ronda los 60 euros, una cifra que refleja la calidad y mimo con que se trabaja cada plato.

La Lorenza: tradición gallega con espíritu castizo en Lavapiés

En pleno Lavapiés, La Lorenza es una taberna con alma gallega que mira al pasado con respeto, pero sin miedo a innovar. Su carta rinde homenaje a la tradición incorporando sutiles guiños contemporáneos.

Aquí, el pulpo se convierte en protagonista de preparaciones que sorprenden, como las gyozas de caldeirada de pulpo con espuma de patata ahumada, un bocado que une Galicia y Asia en perfecta armonía. Otro acierto es el tuétano de vaca vieja con steak tartar, que demuestra que la taberna también puede ser laboratorio.

Desde 1911: el lujo del mar gallego en pleno corazón de Madrid

Del Grupo Pescaderías Coruñesas, Desde 1911 es un homenaje a los arrieros maragatos que dieron origen al legado familiar que aún hoy sigue cosechando éxitos. Esta casa gallega fue reconocida como mejor nuevo restaurante europeo en 2022 por Opinionated About Dining y luce un Sol Repsol 2023.

Su carta, que cambia cada día, está basada en el mejor pescado y marisco disponible. Y aunque el pulpo no siempre figura de forma fija, cuando aparece, es tratado con el respeto que merece un producto de culto. Su decoración nórdica impecable y su filosofía de servicio reposado hacen de Desde 1911 un auténtico “place to be” para los amantes del mar.

Ocafú y Garelos: las tabernas que trajeron Galicia a la capital

Ocafú es mucho más que un restaurante: es una familia gallega con cinco locales repartidos por Madrid, todos con la misma esencia marinera. Nació como la versión tabernera y desenfadada de La Penela, su “hermano mayor”, que llegó desde La Coruña en los 2000 con la misión de traer a la capital el sabor más puro de Galicia.

Entre sus imprescindibles destacan la empanada de bonito, la cazuela de pulpo y los taquitos de croca, además de su tortilla de Betanzos, considerada una de las mejores de España. Ocafú representa esa Galicia de barra y mantel donde el pulpo se comparte entre amigos y albariños.

Por su parte, en 2020, Antonio Couceiro abrió las puertas de Taberna Garelos tras haber pasado por casas gallegas como La Penela y Ocafú. Su formación y respeto por el producto se notan en cada plato.

La carta rinde tributo a su tierra con especialidades como la empanada de zamburiñas o la ternera asada con patatas, aunque su tortilla melosa sin cebolla sigue siendo la estrella. Sin embargo, el espíritu gallego impregna todo: desde el pan hasta la vajilla. Una parada obligada para quienes buscan autenticidad con acento atlántico.

De Orzán: la sencillez como virtud

De Orzán no necesita trucos. Su propuesta es sencilla, pero impecable: hacer bien los clásicos de la cocina gallega. En su carta brillan el pulpo a la plancha con patata revolcona y el chuletón de vaca rubia gallega a la piedra para dos.

Ubicado cerca de Príncipe Pío, cuenta además con una terraza amplia que multiplica el encanto. Una opción ideal para disfrutar del pulpo al aire libre con vistas a la ciudad.

Egun-On: el pulpo más creativo de Madrid está en Barajas

En el Paseo del Zurrón, 31 (Barajas) se encuentra Egun-On, un restaurante con alma de txoko y corazón gallego. Su chef, Edu Collado, es el responsable de que cada plato combine raíces, respeto y creatividad.

El producto estrella, por supuesto, es el pulpo. En Egun-On se presenta en múltiples versiones: el pulpo a la gallega clásico; el pulpo a la brasa con queso de tetilla y patatas revolconas —receta premiada en la VI edición de Pulpo Pasión—; el pulpo con trufa o las irresistibles croquetas de pulpo con kimchee.

Pulpo a la brasa con queso de tetilla y patatas revolconas

Este año, la novedad es el pulpo en tempura con salsa tártara, un bocado crujiente y sorprendente que refleja la esencia de la casa: tradición e innovación a partes iguales.

Hay que tener en cuenta que el secreto no está solo en el punto de cocción o en el pimentón, sino en la pasión con que se sirve. Y si algo tienen en común estos restaurantes es precisamente eso: un respeto absoluto por el producto y una hospitalidad que convierte cada visita en una celebración.

 

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