Impacto en la movilidad
Con esta apertura, quienes se movilizan por la avenida Novena podrán conectar directamente con la carrera Séptima hacia el oriente y con la Autopista Norte y la avenida Boyacá hacia el occidente, reduciendo la presión sobre corredores críticos como la Séptima y la AutoNorte. “Esta obra nos ayudará a reducir los trancones y mejorar la movilidad en el norte de la ciudad”, afirmó Orlando Molano, director del IDU.
Beneficios para los barrios
Los sectores impactados incluyen San Antonio, Tibabita, Villa de Aranjuez, Bello Horizonte, Lijacá, Verbenal, Buenavista y Libertad, comunidades que esperaron casi cinco años la apertura parcial de esta vía. La habilitación también mejora el acceso a conjuntos residenciales y contribuye a la descongestión en zonas de alta densidad.
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Lo que viene
En diciembre se habilitará el costado oriental hasta la calle 193, mientras continúan trabajos en redes y espacio público. El costado occidental entre las calles 170 y 193 seguirá en obra para la instalación de la red matriz de agua potable. La entrega total del proyecto está prevista para el primer semestre de 2026. La inversión supera los $156.000 millones y cuenta con 230 trabajadores.
Con esta apertura, la administración de Galán avanza en saldar una deuda histórica con la movilidad del norte de Bogotá, ofreciendo una solución concreta para reducir tiempos y mejorar la calidad de vida de miles de ciudadanos.

