El director de la CAR, Alfred Ballesteros y su consejo directivo aprobaron un acuerdo que establece condiciones más estrictas para construir hacia las afueras
El Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) aprobó un nuevo acuerdo que pone freno a la construcción de vivienda de forma descontrolada en Bogotá y la región de Cundinamarca, estableciendo condiciones más estrictas al desarrollo urbanístico en zonas rurales y suburbanas de Bogotá y en los municipios del departamento.
De acuerdo con lo manifestado por el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, esta determinación busca detener el descontrolado desarrollo urbanístico que ha aumentado en los últimos años ejerciendo presión sobre el agua, los ecosistemas estratégicos, las áreas agrícolas y la sostenibilidad ambiental en los territorios.
Con la aprobación de este acuerdo, la CAR podrá fijar reglas y condiciones que deberán ser acogidas e incorporadas por el Distrito Capital y los municipios en cuanto a los procesos de actualización y revisión de los planes de ordenamiento territorial (POT), los planes básicos de ordenamiento territorial (PBOT) y los esquemas de ordenamiento territorial (EOT).
En el documento se establecen umbrales máximos de urbanización con nuevas restricciones y densidades para el suelo rural suburbano, basados en criterios técnicos, ambientales y climáticos que responden a las actuales dinámicas de ocupación en los territorios y los efectos que produce el cambio climático. Las nuevas reglas fueron establecidas a través de la Ley 99 de 1993, la Ley 388 de 1997 y el Decreto 1077 de 2015, que da facultades a las autoridades ambientales para definir y tomar decisiones sobre el desarrollo sostenible.
Para hacer realidad este acuerdo, la CAR adelantó trabajos de forma conjunta con el Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional, desarrollando un modelo que les permite analizar las condiciones ambientales de cada uno de los municipios y establecer criterios diferenciales para ocupar el suelo rural. Entre los puntos que fueron evaluados se encuentran la vulnerabilidad hídrica, los riesgos por cambio climático, la sobreutilización del suelo, la fragmentación ecológica, la presión sobre los ecosistemas estratégicos y los impactos sobre la calidad del agua.
Los estudios técnicos realizados por la CAR mostraron que el 25,5 % del territorio presenta muy altos índices de vulnerabilidad hídrica; 15 municipios presentan un riesgo alto por el cambio climático y otros 28 municipios registran niveles de ocupación rural que afectan la capacidad de carga y sostenibilidad ambiental.
Estas cifras muestran la necesidad de tomar decisiones de manera urgente en la implementación de herramientas para la planificación de un crecimiento ordenado en los territorios, sin que se vea afectada la seguridad hídrica, la biodiversidad, ni la ruralidad de la región. El acuerdo firmado permite proteger el suelo rural y las áreas con alta capacidad agrológica, fundamentales para la seguridad alimentaria y el equilibrio ambiental de los territorios. La norma restringe y evita procesos de suburbanización y ocupación no adecuada de zonas rurales estratégicas.
El documento recoge los principios de conservación establecidos en la Ley 99 de 1993, donde se determina que al menos el 70 % del área de las iniciativas suburbanas deberá conservarse y restaurarse con vegetación nativa, con el fin de fortalecer la protección de los recursos hídricos, el suelo y la biodiversidad. Según explicó el director Ballesteros, los topes para la construcción de viviendas en suelo rural se reducen de 8 a tan sólo 2 viviendas para que no se sobrepasen las capacidades de los ecosistemas.
Igualmente, aclaró que el espíritu del acuerdo no es frenar en un 100 % el desarrollo urbano en la ruralidad, sino que el desarrollo se de en forma ordenada y responsable, teniendo en cuenta la capacidad ambiental del territorio y su sostenibilidad en los próximos años.
El Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca está conformado por el gobernador de Cundinamarca Jorge Emilio Rey, quien funge como presidente del Consejo, la ministra de Ambiente Irene Vélez Torres, el alcalde de Bogotá Carlos Fernando Galán, el director General de la CAR Alfred Ignacio Ballesteros, el gobernador de Boyacá Carlos Amaya y los alcaldes de los Municipios de Yacopí, Herling Escobar; Luis Casas, de Facatativá; Oscar Quiroga, de Viotá y Diego Lancheros, de Caldas, Boyacá.
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