El presidente del Partido Popular insiste en devolver a todos los inmigrantes que permanecen en Ceuta desde la entrada masiva, incluidos los menores. Alberto Núñez Feijóo rechaza reubicar a los menores de edad por la Península porque formaron parte de una «invasión», negando que lo ocurrido los días 30 y 31 de julio en la frontera del Tarajal se trate de un «problema migratorio». La situación, según ha defendido el líder popular en una entrevista en Antena 3, dista mucho de la que ocurrió en 2024, cuando las comunidades autónomas gobernadas por el PP aceptaron la distribución de menores inmigrantes procedentes de Canarias, lo que ocasionó la ruptura de los gobiernos autonómicos que compartía con Vox. Entonces, ha afirmado Feijóo, «el PP cumplió las leyes con menores con problemas de refugio, asilo, que huían de la hambruna», pero actualmente «se ha producido una instrumentalización de la inmigración» y exige el retorno de todos los inmigrantes a Marruecos.
El líder de la oposición ha señalado tres condiciones que hacen factible, en su opinión, la devolución de los menores al país vecino: «Ministros del Gobierno dijeron que todas las personas que entraron, volverían; el Gobierno marroquí ha dicho explícitamente que acepta a todos los menores y la Comisión Europea es muy clara en relación a este asunto». Asimismo, Feijóo alerta de que redistribuir a los menores por territorio español podría «amplificar el efecto llamada» y ello solo ayudaría a «las mafias» a conseguir sus pretensiones. Sin embargo, ha admitido que es necesario «hacer un trabajo diplomático» con el país vecino para que acepte los retornos «una vez cumplida la legislación» mientras el Gobierno acelera los trámites para identificar a los mayores y filiar a los menores.
Feijóo sigue insistiendo en que la entrada masiva supone un problema que «afecta a la integridad territorial» y mantiene que Marruecos lo «consintió». Igualmente, ha apuntado a las relaciones entre el Gobierno marroquí y el español, que «mutaron» desde que se produjo el espionaje con Pegasus de los teléfonos móviles del presidente del Gobierno y otros miembros del Ejecutivo. Lo cree porque «se pasa de traer al líder del Frente Polisario a España a no sabemos qué acuerdo, porque no pasó por las Cortes, se ha hecho con el Sáhara Occidental», según ha explicado. En este sentido, ha reiterado que si llega a la Moncloa, se interesará en tener las mejores relaciones con Marruecos pero, eso sí, «con lealtad, reciprocidad y confianza».
De hecho, el presidente del PP duda de los informes que va a desclasificar el Gobierno sobre Ceuta porque cree que «están recortados» y «se fía» mucho más de la instrucción de la Audiencia Nacional, que finalmente asumirá la investigación de la causa al ver en la crisis de la ciudad autónoma «un ataque a la integridad territorial de España» ante la «permisividad» del país vecino. Con todo, Feijóo no espera «nada» de dichos documentos y ha afirmado que el Gobierno «ha dado instrucciones» para que no figure Marruecos «como responsable directo o indirecto». Para esclarecer lo ocurrido los días previos a la entrada masiva, Feijóo reclama la comparecencia de la directora del CNI en la comisión de secretos oficiales del Congreso y critica que el Ejecutivo «se niegue a facilitar» dicha comparecencia: «Es un asunto de libro. Hay una crisis de Estado y la comisión debe informar en formato secreto en el Congreso«.
Activar el artículo 8 de la Constitución
Dentro de los compromisos que va adquiriendo si se convierte en presidente del Gobierno, Feijóo ha prometido «blindar» la frontera si recibe información de que pueda producirse una posible «invasión» como la que tuvo lugar en Ceuta. «Le haré caso a los servicios de inteligencia. Y yo, si tengo que actuar y aplicar el artículo 8 de la Constitución, lo haré. Para eso está», ha defendido. Dicho artículo de la Carta Magna encomienda a las Fuerzas Armadas la misión fundamental de garantizar la soberanía, la independencia, la integridad territorial y el ordenamiento constitucional del país.
El presidente popular ha hecho un recorrido por la gestión del Ejecutivo para sostener que Ceuta «lleva 40 días con una crisis multifactorial» que ha provocado que su reputación desde el punto de vista económico, turístico, etc. esté «muy afectada» y ha ofrecido su modelo: «En primer lugar, evitar que pase; decirle a Marruecos que tenemos que parar esta agresión y comprometer el retorno inmediato de las personas que entraron ilegalmente» y, por último, «tomar nota para que esto no vuelva a ocurrir: la soberanía de un país no se subcontrata«.
Reformar el sistema educativo «sin ideología»
En otro orden de asuntos, Feijóo ha reaccionado al informe PISA que se ha conocido este martes y en el que España consolida su declive educativo, especialmente en matemáticas, ciencia y lectura. Con esta cuestión también ha cargado duramente contra Pedro Sánchez, al considerar que «es el primer examen a su legislación educativa y es un suspenso absoluto». El líder popular ha mostrado especial preocupación porque «estamos por debajo de la media de la OCDE», lo cual, a su juicio, demuestra que hay un «fallo sistémico» en el modelo de la educación española. Por ello, ha defendido la necesidad de una reforma del sistema educativo «no con reformas ideológicas, sino basadas en la evidencia». Pide «llenar de conocimiento las aulas y no de ideología», en referencia a la Lomloe, conocida como la ‘ley Celáa’ y aprobada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
