El Ministerio de Exteriores ha asegurado este jueves que Marruecos ha reiterado su «plena colaboración» para que los migrantes irregulares que permanecen en Ceuta desde finales de julio y que no tienen derecho a protección internacional sean devueltos a territorio marroquí «lo antes posible», según ha informado la institución un comunicado.
El ministro José Manuel Albares ha recibido estas garantías por parte de Marruecos durante una reunión que ha mantenido con su homólogo marroquí Naser Burita en la sede de Naciones Unidas de Nueva York. También ha reiterado que quiere mantener una buena relación con Marruecos basada «en el respeto a la soberanía, a la integridad territorial y a los principios de la declaración conjunta de 2022″, han explicado fuentes de su ministerio.
El ministro ha trasladado el mensaje que ha venido repitiendo a raíz de las reivindicaciones sobre la soberanía de Ceuta y Melilla formuladas por dos ministros marroquíes y se ha remitido a la hoja de ruta que marcó el inicio de una nueva etapa en la relación tras la crisis por la acogida del líder del Polisario, Brahim Ghali, en España. Esta misma semana, ya en Nueva York, donde ha coincidido con Burita en varios foros antes de su encuentro formal de este jueves, Albares ya dejó claro que España no dialogará con Rabat. «España no habla ni con Marruecos ni con nadie de su integridad territorial que por supuesto incluye a Ceuta y Melilla», recalcó en una entrevista.
Desde la entrada masiva de migrantes, Rabat ha solicitado públicamente en varias ocasiones la devolución de los migrantes que cruzaron la frontera de manera irregular e incluso ha cuestionado a España por no haberlo hecho ya. En una entrevista publicada a mediados de agosto, el ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, indicó a Efe que Rabat quería a sus menores de vuelta. «Queremos que nos devuelvan a todos nuestros niños. Se acerca el inicio del curso escolar y los niños deben regresar a sus escuelas». «No sabemos qué les ocurre en España. Hemos recibido denuncias de violaciones y agresiones, así como denuncias sobre la desaparición de algunos de ellos«, añadió.
Semanas más tarde, el Ministerio marroquí de Relaciones Exteriores afeó que el Gobierno de España no devuelva a los menores no acompañados ni expulse a los migrantes que entraron de manera ilegal a Ceuta en julio. «¿Por qué no se ha procedido a la expulsión de los migrantes en situación irregular, sabiendo que el Gobierno marroquí se ha comprometido oficialmente a readmitirlos? ¿Por qué se mantiene a los menores no acompañados alejados de sus familias, sabiendo que Marruecos ha reclamado con insistencia su retorno?», indicó en un comunicado.
En ese mismo texto, el ministerio resaltó que la cooperación en materia migratoria entre España y su país siempre ha sido «coordinada y eficaz». Además, afirmó que lo ocurrido a finales de julio requiere un estudio profundo con el fin de poder determinar sus causas, identificar a los actores implicados y denunciar maniobras. El propósito de esto, según Rabat, sería garantizar que algo así no vuelva a ocurrir.

