La exministra de Justicia Ángela María Buitrago reveló que durante su gestión recibió presiones, críticas constantes e incluso amenazas por parte de personas vinculadas a mesas de negociación, al insistir en el cumplimiento de las normas dentro de los centros penitenciarios.
En declaraciones a La FM, Buitrago se refirió a una senadora sin mencionarla directamente como una de las figuras que habría ejercido “presión permanente” e incurrido en señalamientos en su contra.
“También hay que ver cómo genera amenazas y constreñimientos”, afirmó la exfuncionaria, quien aseguró haber recibido llamadas y mensajes intimidantes. Según explicó, en dichas comunicaciones se le advertía que sería responsable de una eventual ruptura del proceso de paz.
Señalamientos por presiones en procesos de paz
Las declaraciones se dan luego de que el diario EL TIEMPO revelara previamente chats que evidenciarían la influencia de la senadora Isabel Zuleta en la cárcel de Itagüí, incluyendo mensajes dirigidos a Buitrago con tono crítico frente a decisiones del Ministerio de Justicia.
En uno de los mensajes conocidos, la congresista cuestionaba un operativo en el centro penitenciario, señalando que podría interpretarse como un “saboteo” a los avances del proceso de paz, y sugería que la entonces ministra no creía en dichas iniciativas.
Buitrago también cuestionó la posibilidad de otorgar beneficios indebidos a personas privadas de la libertad en el marco de negociaciones: “No por estar sentados en una mesa se les pueden dar privilegios”, sostuvo.
Caso ‘Douglas’ y presuntos beneficios
En otras revelaciones, se conoció que la senadora habría solicitado el traslado de alias ‘Douglas’ a la cárcel de Itagüí para facilitar su participación en acercamientos de paz. La exministra se negó inicialmente, argumentando el alto nivel de influencia criminal del detenido en esa región.
Sin embargo, ante la insistencia, autorizó un traslado temporal por dos semanas.
Cuestionamientos por fiesta en cárcel de Itagüí
La exministra también se refirió a las irregularidades en la cárcel de Itagüí, donde se habría realizado una fiesta con la participación de internos trasladados desde distintos centros penitenciarios.
Según explicó, estas personas fueron reunidas mediante solicitudes que, a su juicio, no cumplían los requisitos legales. Además, aseguró que tras un allanamiento se presentaron presiones para devolver elementos incautados que estaban prohibidos.
“Esto es impensable en un centro carcelario y absolutamente contrario a las normas”, afirmó.
Buitrago concluyó que estos hechos deben ser analizados con rigor dentro del debate sobre la política de paz y el manejo del sistema penitenciario en Colombia.

