El regreso de Conor McGregor decepcionó a propios y extraños. ‘The Notorius’ volvió al octágono después de cinco años, pero solo duró unos segundos. En un intento de patada voladora, perdió el equilibro, cayó a la lona y Max Holloway lo aprovechó. El irlandés se lesionó la rodilla y la pelea acabó antes del minuto.
Horas después del combate, Conor McGregor emitió un pequeño comunicado en sus redes sociales confesando sus sensaciones después de este varapalo.
«Se me ha fundido el motor. Estoy destruido. No tenía ninguna lesión / lesiones antes de la pelea. Estaba lanzando patadas, plantando y saltando, durante todo el campamento y también detrás del escenario antes de la pelea», arrancó diciendo el irlandés.
McGregor insistió en que «esto salió de la nada» y aseguró estar «más que deprimido aquí». Solo puedo describirlo como el infierno», añadió el deportista de 37 años.
Así, una lesión en la rodilla permitió a Holloway sumar un triunfo frente a unas de las figuras más emblemáticas de este deporte, después de su última derrota ante el brasileño Charles Oliveira perdiendo el título simbólico ‘Baddest MotherFucker’ (BMF), que designa al ‘tipo más duro’ de la compañía.
En la velada también venció el inglés Paddy Pimblett, que solo necesitó 52 segundos en derrotar al francés Benoit Saint Denis, gracias a una sumisión sobre el cuello de su rival, que quedó inconsciente perdiendo la pelea.

