
Madrid se ha convertido en el epicentro de la alta cocina china con la apertura de Zhen, el nuevo restaurante del grupo Dragon Taste, el gigante de la restauración china con más de 30 años de experiencia en la capital. Sus dos socios, Guo Xu Jianyong (Go Sushing, Ramen Shifu, Dragon Kitchen y Xiaolongkan Hotpot) y Luis Chen (Sumo y Wok Garden) han decidido abrir este "palacio chino". Situado en el Paseo de la Castellana, 179, este local aspira a ser el referente de la gastronomía asiática en España, ofreciendo un recorrido culinario que abarca desde Cantón hasta Pekín, pasando por Shanghái y Sichuan.
El restaurante ocupa un amplísimo local de tres alturas, capaz de albergar hasta 300 comensales distribuidos entre dos grandes salones, dos barras y ocho reservados privados. Su diseño, obra de un reconocido interiorista chino, combina elegancia y elementos culturales tradicionales: farolillos, lienzos con escenas rurales y urbanas de China, enormes picaportes decorados con dragones y hasta una barca “varada” en medio de uno de los salones. La vajilla es delicada, las mesas están bien vestidas y la iluminación indirecta crea una atmósfera cálida que recuerda a los grandes salones de Oriente.
Guo Xu Jianyong y Luis Chen
Una carta que recorre China plato a plato
Zhen no solo ofrece platos auténticos, sino una experiencia de descubrimiento de la cultura culinaria china. Entre sus especialidades destacan las Costillitas de cerdo ibérico en salsa de ciruela, jugosas y equilibradas; el Lotus relleno de arroz glutinoso con miel y flores, un guiño a la tradición cantonesa; y los Dimsum especiales hechos a mano, auténticas obras de arte en miniatura que reflejan la técnica y el cuidado de la alta cocina.
Costillitas de cerdo ibérico en salsa de ciruela
El Pato Pekín asado con leña de frutas, preparado en un horno especial, es otra estrella de la carta. Su piel dorada y crujiente contrasta con la jugosidad de la carne, acompañado de crepes finos y salsas típicas que completan la experiencia. Otros platos que destacan por su originalidad y sabor son la Lengua de pato macerada, el Estofado de pepino de mar con mijo, el Abalón estofado con cerdo ibérico y la Langosta al horno con caldo de cebolla.
Para quienes buscan sabores más picantes, la cocina sichuanesa ofrece el Jabalí con guindilla picante, acompañado de panecillos de cereales, y el Pimiento de Hanzhou salteado con ternera, mientras que la cocina de Shanghái sorprende con el Pescado “ardilla” con salsa de tomate.
Postres y tés: un final delicado
El apartado dulce no decepciona. Entre las opciones destacan la Pera estofada con azúcar de roca y el Postre de mango, pomelo y tapioca con leche de coco, ligeros y refrescantes, perfectos para cerrar un menú extenso. La experiencia se completa con una selección de infusiones tradicionales chinas, entre ellas el té para el bienestar, que invita a prolongar la sobremesa y disfrutar de la tranquilidad del espacio.
Pollo de corral en aceite picante
Zhen no solo es un lugar para comer; es un espacio cultural donde cada detalle invita a viajar. Las decoraciones y la vajilla transportan al comensal a China, mientras que la selección de 130 referencias de vinos internacionales y licores chinos añade un toque de sofisticación al recorrido gastronómico. Los reservados de la planta baja permiten celebrar reuniones o cenas privadas de entre 7 y 20 personas, manteniendo la intimidad sin perder la majestuosidad del entorno.
Opciones para todos los días y todos los bolsillos
Zhen abre todos los días de la semana, con servicio de comida de 13:00 a 16:30 y cena de 19:30 a 23:00. El ticket medio en carta parte de 35 €, con menús para grupos desde 50 €. Para quienes buscan opciones más económicas, el menú del día de 19,50 € incluye entrante, dimsum, plato principal, arroz o fideos, bebida y café o helado, y cambia cada mes, garantizando siempre variedad y frescura.
Espacio Zhen
Con su apertura junto a Plaza Castilla, Zhen se ha consolidado rápidamente como punto de encuentro para la comunidad china en Madrid y para los amantes de la gastronomía que buscan autenticidad. La combinación de platos tradicionales de todas las regiones de China, un espacio majestuoso y cuidado hasta el último detalle, y la experiencia de degustación completa convierten al restaurante en un verdadero viaje cultural y culinario sin salir de Madrid.

