El uso de las redes privadas virtuales o VPN no ha parado de crecer en los últimos años, convirtiéndose casi imprescindibles para mucha gente. Al principio, la gran mayoría de los usuarios las buscaba por una razón muy concreta: cambiar la IP para simular que navegas desde otro país y saltarte bloqueos geográficos o acceder a catálogos internacionales de plataformas de ‘streaming’.
Sin embargo, la motivación principal ha ido cambiando hacia algo mucho más importante: la seguridad y la privacidad en internet. El riesgo de sufrir robos de datos, el rastreo masivo y los ataques informáticos han hecho que proteger la conexión sea una prioridad.
Surfshark
Esta VPN tiene cientos de servidores en todo el mundo, y además incluye antivirus en móviles y tiene uno de los precios más competitivos.
La buena noticia es que ya no hace falta gastar una fortuna para estar protegido, porque existen alternativas muy baratas que incluso incorporan antivirus en la propia suscripción.
Es el caso de Surfshark, un servicio que se ha situado en la cima del sector y que actualmente permite probar todas sus funciones gratis durante 7 días, algo que sí que les diferencia de los demás.
Lo que hace que Surfshark destaque frente a la competencia es que ha dejado de ser una simple herramienta de tunelización para convertirse en una suite completa de ciberseguridad. Garantiza que cualquier dato que salga de tu ordenador o teléfono viaje totalmente blindado, algo crucial cuando te conectas a redes WiFi públicas en cafeterías o aeropuertos, donde los piratas informáticos suelen rastrear el tráfico en busca de contraseñas.
Uno de sus grandes atractivos es su antivirus integrado, disponible dentro del paquete Surfshark One. En lugar de pagar por un antivirus independiente que ralentice el sistema operativo, Surfshark incluye protección en tiempo real contra ‘malware’, ‘troyanos’ y ‘phishing’. Este motor analiza los archivos que descargas, escanea el dispositivo en busca de amenazas ocultas y bloquea páginas web fraudulentas antes de que lleguen a cargarse. Todo ello sin consumir recursos excesivos, lo que permite trabajar, jugar o ver contenidos sin notar tirones en el rendimiento.
En el apartado de privacidad, Surfshark mantiene una política estricta de no registros o ‘no-logs’, verificada mediante auditorías independientes. Esto significa que la empresa no guarda ni rastrea tu historial de navegación, tu IP real ni las horas de conexión. Para reforzar esta privacidad, toda su red funciona con servidores basados exclusivamente en memoria RAM. Al no utilizar discos duros tradicionales, cada vez que un servidor se reinicia o se apaga, toda la información contenida se borra de manera definitiva e irreversible.
Para quienes buscan un nivel de anonimato superior, la función MultiHop encadena la conexión a través de dos servidores distintos en diferentes países. Asimismo, la función ‘Kill Switch’ actúa como salvavidas: si la VPN se interrumpe por algún fallo puntual, corta de inmediato el acceso a internet para evitar que tu dirección IP real quede expuesta accidentalmente.

