El dilema de Poseidón dejó esta semana una decisión polémica en Supervivientes. Claudia Chacón eligió un desayuno de tres días con Maica a cambio de que el grupo perdiera las lentejas de su dotación. Otros compañeros habían renunciado a comer por no perjudicar al colectivo.
«Es mala persona, nos deja sin comer la mitad de la comida que tenemos durante toda la semana», disparó Alba Paul en cuanto el grupo se enteró de la decisión. Aratz también le reprochó su actitud: «No entiendo la poca empatía».
Claudia no se achantó y respondió en la palapa sin dar marcha atrás: «¿Aún sorprende que tome esa decisión? Llevo 90 días en los que la única persona que ha estado conmigo ha sido Maica. «Por qué tengo yo que ser buena compañera?» Sandra Barneda tuvo que pedir contención al grupo.
Durante la publicidad, Claudia abandonó la palapa al límite. Barneda la encontró llorando fuera y la concursante explicó: «No puedo más, estoy muy agobiada. Me afecta porque es todo el rato: ‘Claudia hace’. Pero si hago también es porque me han hecho».
Al regresar, José Manuel Soto cerró el debate con dureza: «Entiendo este como un concurso de compañerismo y de valores. Admiro a la gente que me enseña cosas, no a la gente que me miente y me roba».

