Maricarmen, de 87 años y recientemente desahuciada, falleció el miércoles y su muerte generó un fuerte impacto social. Se había convertido en símbolo del debate de la vivienda, y su abogada, Beatriz Duro, conectó en directo con La Mesa, el programa de Cristina Pardo, para valorar la situación.
Duro abrió su intervención con una petición de cautela. «No es el mejor momento para hacer declaraciones«, comenzó explicando. En La Mesa reclamó que se protegiera el espacio de quienes estaban más cerca de ella: «Tiene que haber espacio para la intimidad», añadió.
La abogada no negó el papel que había alcanzado su clienta: «Entiendo que Maricarmen se ha convertido en un símbolo de lucha«. Volvió enseguida sobre la discreción que pedía para esas horas y la vinculó con ese papel. «Hay que conjugar eso con el respeto que se merece», añadió
Duro explicó por qué, a su juicio, Maricarmen representa algo más que su caso. «Entendió desde el principio que no era un problema individual, sino que era un problema colectivo, un problema estructural», señaló.
Después describió las dos salidas que suelen tomar quienes afrontan un desahucio: «Las personas que se enfrentan a un procedimiento de desahucio optan por politizarlo o por vivirlo y sufrirlo en silencio«, apuntó.
Según la abogada, Maricarmen eligió la primera vía y no la abandonó: «Maricarmen optó por esta primera opción y siempre alentó que continuara la lucha por lo que nos correspondía: el acceso a la vivienda». Duro cerró su intervención con el compromiso de seguir adelante: «Van a continuar con la lucha», confirmó.

