Enrique Pérez-Castro, Co-CEO de NUGU Burger: “Queríamos demostrar que el delivery podía ser una experiencia gourmet"

Enrique Pérez-Castro, Co-CEO de NUGU Burger: “Queríamos demostrar que el delivery podía ser una experiencia gourmet"


En un momento en que pedir comida a domicilio era sinónimo de comprometer calidad, surgió una idea que rompió todas las reglas. Una hamburguesa pensada para viajar hasta casa y llegar perfecta, con ingredientes de primera y una propuesta gourmet capaz de conquistar tanto al delivery como al restaurante físico. Así nació NUGU, la marca que desafió los estándares del sector y demostró que un pedido a domicilio podía ser una experiencia gastronómica completa.

Para Enrique Pérez-Castro, Co-CEO de NUGU Burger, la clave estuvo desde el principio en innovar en cada detalle: “Empezamos siendo 100% delivery antes de pensar siquiera en abrir un local. Queríamos demostrar que una hamburguesa gourmet podía viajar mejor que las que se comen en un restaurante. Y eso cambió todo”. Desde los primeros días, la respuesta de los clientes superó cualquier expectativa y obligó a cerrar la cocina a pocos minutos de abrir.

Lo que comenzó como un experimento de delivery se convirtió en un concepto sólido, con una filosofía clara: crear hamburguesas que no solo sorprendan por el sabor, sino por cómo se disfrutan. “La marca nace con la misión de romper las reglas de cómo debe ser una hamburguesa, cómo se come y cómo se disfruta”, asegura Pérez-Castro. Así, NUGU se consolidó como un referente de innovación, calidad y creatividad dentro del panorama gourmet.

Una propuesta gastronómica única

NUGU busca aportar algo que no existía: hamburguesas pensadas desde cero para delivery, sin perder calidad ni sabor. “El delivery siempre había sido una versión peor del restaurante y nosotros queríamos justo lo contrario. Creamos un pan que envuelve los ingredientes y se termina de hacer en el camino, una carne de añojo sin aditivos y un sistema que garantiza que la hamburguesa llegue perfecta”, explica Pérez-Castro.

Lo inesperado fue la reacción de los clientes. No solo valoraban la hamburguesa para pedir a domicilio, sino que disfrutaban de su ligereza y de la fusión de sabores. Esto llevó a abrir locales físicos. “Lo que nació para revolucionar el delivery ha terminado convirtiéndose también en una experiencia única en sala”, reconoce el empresario.

La inspiración de NUGU combina tradición y creatividad. “Nuestra inspiración es claramente americana. Nos encanta esa cultura de la hamburguesa como algo creativo, divertido y lleno de personalidad. Pero trabajamos apoyados sobre una red de proveedores locales de calidad excepcional. Esa combinación es lo que hace únicas a nuestras recetas”, detalla. Carne de añojo, quesos artesanos y patatas frescas se combinan para reinterpretar la esencia americana con un producto superior en sabor y frescura.

La experiencia NUGU

Entrar en un local NUGU es experimentar una atmósfera urbana y cercana. “Queremos que quien entre sienta que ha llegado a un sitio diferente, donde todo, desde el olor a parrilla hasta el pan recién hecho, transmite autenticidad”, comenta Pérez-Castro. El verdadero momento culminante llega con la primera mordida: pan ligero, carne a la parrilla, salsas caseras y sabores que se fusionan perfectamente.

El concepto ha evolucionado con los años, pero mantiene su ADN. “Empezamos como un proyecto 100% delivery, pero los clientes nos dijeron que la experiencia también funcionaba en restaurantes físicos. Hoy NUGU es más completo, con carta más amplia, pero sigue apostando por ingredientes de primera y creando una forma diferente de comer hamburguesa”, explica.

La visión a largo plazo es crecer de forma consciente. “No queremos abrir por abrir ni correr más de lo que nos permita mantener nuestro nivel. Nuestro objetivo es seguir ampliando la familia NUGU poco a poco, consolidando cada local y manteniendo intacta la calidad que nos ha traído hasta aquí”, concluye Pérez-Castro.

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