SpaceX afronta este viernes una prueba crucial en el que será el mayor debut bursátil de la historia con una valoración de 1,8 billones de dólares, pero también para su fundador, Elon Musk, que se podría convertir en el primer billonario del mundo. Con datos de este jueves, su fortuna asciende a unos 970. 000 millones de dólares, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. El empresario de origen sudafricano controla alrededor del 42% de la compañía, además de una posición de control reforzada a través de derechos especiales de voto.
No obstante, aunque recauden la mayor cantidad de dinero jamás obtenida en una oferta pública inicial (OPV), SpaceX todavía necesita la validación del mercado respecto a su ambición de dominar la IA y transportar seres humanos a la Luna y Marte, además de su controvertido sistema de gobierno corporativo, que promete a Musk un control casi total. «Escalar es muy caro. Las cosas que hacemos cuestan mucho dinero», ha declarado recientemente la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, quien ha asegurado que como empresa cotizada, seguirán centrados en objetivos a largo plazo y prestarán menos atención a los resultados trimestrales.
Se espera que las primeras indicaciones sobre el precio de apertura de las acciones de SpaceX comiencen a conocerse después de la apertura del mercado a las 9:30 de la mañana en Nueva York. Los mercados paralelos anticipan un debut espectacular, con una subida de al menos el 35%. El precio de partida será de 135 dólares por acción. La OPV recibió solicitudes por más de cuatro veces la cantidad de acciones ofrecidas. La inusual decisión de la empresa de fijar un precio y un tamaño determinados impidió que los bancos captaran todo el interés creciente, dejando a una enorme cantidad de potenciales compradores compitiendo por conseguir acciones y preparando el terreno para una primera jornada bursátil muy alcista.
Aun así, el tamaño sin precedentes del debut de SpaceX complica la mecánica del mercado, y el temor a fallos inesperados como los que afectaron a la salida a bolsa de Facebook en 2012 mantendrá a los ejecutivos en tensión. La primera jornada de negociación no solo marcará el tono de las siguientes sesiones, sino que también influirá en las perspectivas de dos posibles gigantescas OPV de rivales de SpaceX en inteligencia artificial: Anthropic y OpenAI. Entre los inversores que no recibieron todas las acciones que deseaban en la OPV se encuentran los compradores minoristas. Este grupo generó más de 100.000 millones de dólares en demanda, gran parte de la cual probablemente quedó insatisfecha.
Otro factor favorable para la acción será la compra obligada por parte de fondos indexados, que podrían generar hasta 6.000 millones de dólares en demanda al adquirir acciones antes de la previsible inclusión acelerada del valor en índices de referencia, según Bloomberg Intelligence. Sin embargo, una gran OPV no garantiza una sesión extraordinaria. El frágil sentimiento que rodea a las empresas recién cotizadas provoca que algunas nunca se recuperen después de cotizar por debajo de su precio de salida el primer día. Incluso algunas compañías que se disparan tras la OPV no logran mantener ese impulso.
Entre las OPV estadounidenses que recaudaron al menos 1.000 millones de dólares, el récord de mayor subida en la primera jornada pertenece a Figma, que subió un 250% en su debut de 2025. Posteriormente perdió esas ganancias y ahora cotiza aproximadamente un 41% por debajo de su precio de salida. Por su parte, Circle Internet Group subió un 168% en su primer día de cotización y continúa aproximadamente a ese mismo nivel respecto a su precio de salida. Según un informe de Trivariate Research, las empresas con pérdidas netas suelen rendir más de un 10% peor durante los primeros 18 meses tras su salida a bolsa en comparación con las compañías rentables. SpaceX registró una pérdida neta de 4.280 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.
Parte de la volatilidad posterior a la OPV se explica por el reducido número de acciones disponibles para negociar. La salida a bolsa de SpaceX es excepcional incluso para los estándares habituales: solo alrededor del 4,2% de sus acciones en circulación estarán disponibles para negociación desde el primer día. Aunque una baja proporción de acciones flotantes puede generar volatilidad, algunos inversores están más preocupados por lo que ocurrirá cuando los accionistas internos puedan vender más títulos una vez expiren los acuerdos de bloqueo. «La parte complicada para mí es cómo se absorberá con el tiempo el aumento del capital flotante», afirmó Jeremiah Buckley.
El comportamiento inicial de SpaceX probablemente tendrá un papel desproporcionadamente importante en lo que muchos inversores consideran el objetivo final de Musk: una fusión con Tesla, creando una hipotética ‘Elon Inc’ que permitiría invertir en una única empresa que reuniera todas las visiones del empresario: robots, coches autónomos, inteligencia artificial y centros de datos espaciales. Aunque no se ha anunciado nada oficialmente, Bloomberg informó de que algunos inversores presionaron a la compañía en enero para estudiar una fusión SpaceX-Tesla antes de hacerse público el acuerdo con xAI.
El inversor inicial Peter Diamandis afirmó en mayo a Bloomberg TV que una operación de este tipo sería solo cuestión de tiempo. Con Wall Street preparándose ya para asignar a SpaceX precios objetivo de hasta 190 dólares por acción, el debate sobre el sueño de Musk de convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria está a punto de comenzar.

