El mandatario se opone a relevar del mando a la Policía, dijo que los militares deben apoyarla sin reemplazarla, concentrados en los bordes de Usme y Sumapaz
Bogotá volvió a poner sobre la mesa una discusión que lleva años generando posiciones encontradas: ¿hasta dónde debe llegar la participación de las Fuerzas Militares en la seguridad de la capital? El tema se reabrió durante el consejo de seguridad del pasado 28 de octubre, realizado en el Palacio Liévano, donde el presidente Abelardo De la Espriella propuso militarizar los corredores de Sumapaz y Usme para frenar el avance de las organizaciones criminales.
El alcalde Carlos Fernando Galán expresó sus reparos frente a una militarización generalizada y defendió que los soldados apoyen a la Policía sin reemplazarla. La discusión llegará al Concejo de Bogotá el próximo 7 de noviembre, en un cabildo abierto. Mientras tanto, las cifras oficiales reportan 1.005 casos de extorsión en la ciudad durante el primer semestre de 2026, un delito que registró una disminución del 6,7 % frente al mismo periodo de 2025.
En el consejo de seguridad que se llevó a cabo en el Palacio Liévano, sede de la Alcaldía de Bogotá, encabezado por el presidente de la República y el alcalde Carlos Fernando Galán, para analizar la seguridad en la capital del país, el presidente le propuso al mandatario distrital militarizar el corredor de la localidad de Sumapaz, incluyendo la localidad de Usme, con el fin de contener la entrada y expansión de bandas criminales como el Tren de Aragua, los Mesa e incluso los Ingenieros, que operan en Usme, así como las milicias del ELN. El objetivo sería mantener un control sectorizado en la ciudad.
Ante la propuesta del jefe de Estado, el alcalde de Bogotá manifestó que no está de acuerdo con militarizar de manera generalizada la ciudad ni con relevar a la Policía Nacional del mando. Galán afirmó que las Fuerzas Militares deben apoyar a la Policía sin necesidad de reemplazarla, concentrando a los soldados en las periferias de Usme y Sumapaz para contener el accionar de los grupos criminales y delincuenciales.
El alcalde aseguró que en la capital del país existe presencia militar desde hace muchos años a través de la Brigada XIII del Ejército Nacional, que opera en 114 de los 116 municipios de Cundinamarca, en San Juanito y El Calvario, en Meta, y en Bogotá. Ese trabajo conjunto que se ha venido desarrollando se mantendrá. También puede leer: De la Espriella no va a dejar ahogar el hospital San Juan de Dios, una de las obsesiones de Petro
Kennedy, Ciudad Bolívar y Suba, las localidades con más extorsión
Por su parte, la gerente de Bogotá designada por el Gobierno Nacional, Clara Lucía Sandoval, dijo que no se trataría de una militarización urbana generalizada, sino de una intervención sectorizada en las periferias de la ciudad.
Entre tanto, el mandatario bogotano insistió en que se debe fortalecer y apoyar a la Policía, pero en ningún caso quitarle sus responsabilidades ni retirarla para que entren los militares. La discusión sobre la participación de las Fuerzas Militares en la seguridad del Distrito Capital no es nueva, pero se reabrió con los planteamientos del presidente Abelardo De la Espriella y los problemas de seguridad que enfrenta la ciudad, especialmente en relación con delitos de alto impacto como la extorsión y los homicidios.
Según el alcalde Galán, la idea es cerrar el paso en los corredores de los bordes de la ciudad para evitar que sean utilizados por la delincuencia para ingresar armamento y fortalecer su accionar delictivo en la capital. Ante esta propuesta, también afirmó que Bogotá es la ciudad con el menor número de uniformados por cada 100.000 habitantes en comparación con las demás capitales del país. Sin embargo, señaló que la ciudad ha logrado avanzar en la reducción de algunos delitos de alto impacto que afectan a los ciudadanos.
Lo cierto es que el tema ya ha generado polémica entre varios sectores de la sociedad capitalina y el próximo 7 de noviembre será analizado y discutido en un cabildo abierto convocado en el Concejo de Bogotá por el concejal del partido Centro Democrático Julián Uscátegui y su hermano, el representante a la Cámara por Bogotá, José Jaime Uscátegui, para debatir sobre la asistencia militar o la militarización de Bogotá.
En ese mismo consejo de seguridad, el presidente De la Espriella pidió al alcalde de Bogotá fortalecer los operativos contra la extorsión en tres localidades de la ciudad: Kennedy, Ciudad Bolívar y Suba, con el fin de brindar protección a los comerciantes y transportadores, identificados como víctimas recurrentes de este delito de alto impacto en esos sectores.
De acuerdo con las cifras entregadas por las autoridades, durante el primer semestre de 2026, en la localidad de Kennedy se registraron 117 reportes y en Suba, 114 casos. Entre enero y junio de ese año, en Bogotá se registraron 1.005 casos de extorsión. Sin embargo, según la Secretaría de Seguridad de Bogotá, hubo una disminución del 6,7 % frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, hubo una disminución del delito en 6,7% con respecto al 2025, según la Secretaría de Seguridad de Bogotá.
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