Castilla y León es una de la comunidades españolas que rodeada de piedras y restos de murallas y castillos guardan importantes vestigios de la historia del país que se remonta al Paleolítico y la época medieval. La provincia de Valladolid alberga la villa de Torrelobatón, una localidad con un papel importante en la Guerra de las Comunidades y que es escenario de un castillo medieval considerado una de las fortalezas mejor conservadas de la comunidad.
Castillo de Torrelobatón, con mucha historia

Los primeros registros de ocupación humana de estas tierras situadas junto al río Hornija, se remontan a la Prehistoria, sin embargo, no fue sino hasta la Edad Media, en el siglo XIII cuando Torrelobatón se consolidó definitivamente como villa. Su situación fronteriza frente al Reino de León produjo que se construyera una importante fortificación: el castillo.
Edificado sobre una planta cuadrada, con cubos en tres esquinas, patio central y una elegante torre del homenaje, es considerado una de las fortalezas mejor conservadas de Castilla y León. Su papel importante dentro de la historia recae a que el castillo participó en acciones guerreras. En 1521 las tropas de comuneros lideradas por Juan de Padilla asediaron la villa y fortaleza durante ocho días, logrando finamente su rendición. Es por ello que se conoce como el Castillo de los Comuneros.

Otros monumentos históricos para ver en Torrelobatón

Otro de los escenarios interesantes de la localidad es su Plaza Mayor, donde se pueden ver algunos elementos históricos como una antigua puerta de la muralla conocida como el Arco de la Villa o el Ayuntamiento construido en el siglo XVIII. Dentro de este entorno también destaca el Rollo Jurisdiccional, una sobria columna de piedra que simboliza la categoría de villa y su potestad para impartir justicia, además de las viviendas situadas sobre viejos soportales.
Algo que no puedes dejar de visitar es la Iglesia de Santa María, un templo originario del siglo XVI que fue ampliamente reformado a lo largo del XVIII, lo cual se puede apreciar en las bóvedas interiores y el refinado pórtico clasista. En su interior destaca un Cristo gótico del siglo XIII y un impresionante retablo mayor de la escuela de Berruguete.
La villa también alberga otras iglesias que sólo pueden verse desde afuera, por ejemplo, la de Santiago, que es de propiedad particular y la de San Pedro que se encuentra en ruinas desde su derrumbe a causa de una terrible tormenta en 1943. Este patrimonio religioso se completa con la ermita del Santo Cristo de las Angustias, una recoleta capilla del siglo XV que acoge en pascua una popular romería documentada desde el siglo XVII.

