Durante la emotiva final de Grand Prix, Ramón García rindió homenaje a las madres junto a Elisa, que acompañaba a Cubas de la Sagra y con quien encontró muchas similitudes en sus historias familiares. «Hoy me he emocionado mucho con esto», confesó, «se me va a caer la lagrimilla».
«Mi madre también era matrona», explicaba la mujer. «Vivíamos en un pueblo al lado de Bilbao, y como no había médicos, iba a atender partos a caseríos perdidos«. Recordó que muchas veces era recompensada con «manzanas, un conejo, unos huevos o una gallina».
La madre de Elisa no solo ayudaba en nacimientos, también curaba enfermos, ponía inyecciones y actuaba como «una mujer todoterreno«, según su hijo. «Tu madre fue, como la mía, nació antes de su tiempo», dijo Ramón a Elisa, resaltando el papel vital de estas mujeres en los pueblos.
Con el paso del tiempo, la señora fue reconocida por su labor: «La hicieron hija predilecta de Cubas, y al parque que hay le pusieron su nombre también». Ella agradeció al Ayuntamiento por el gesto: «Fue un orgullo para nosotros».
«¿Sabes dónde están las dos hoy?», preguntó el presentador a Elisa. «En el cielo, viendo el Grand Prix«, concluyó emocionado. «Este programa mantiene vivo el corazón y el alma de los que se nos fueron«, añadió, en un guiño a la memoria de tantas generaciones.

