el mejor sitio de Madrid para ir de tapas es esta taberna situada al lado de El Retiro

el mejor sitio de Madrid para ir de tapas es esta taberna situada al lado de El Retiro

Quizás, uno de los más positivos que tiene la ciudad de Madrid reside en su interesante y variada oferta culinaria con la que uno puede disfrutar de gastronomías de diferentes partes del mundo como la coreana, la japonesa y hasta la georgiana. Sin embargo, lo que todo amante de la cocina debe hacer en la capital de España es irse de tapas por calles y zonas como Ponzano, La Guindalera, o las arterias cerca de El Retiro.  

Justamente, en esta última zona se encuentra un bar que adoran chefs como Dabiz Muñoz y Alberto Chicote, quienes admiten que se trata de un lugar donde irse de tapas o tomar el aperitivo con un buen vermut. 

Se llama La Catapa y se encuentra en el número 14 de la calle Menorca, al lado de El Retiro. Según indicaba Dabiz Muñoz en una entrevista para el creador de contenido Kino Jerez, es un lugar donde «pegarse un festival de tapas bien hechas y con sabor y con buena cocina».

Qué se come en La Catapa

«Seleccionamos ingredientes de temporada y de origen, trabajados con mimo para que hablen por sí mismos. Desde guisos con historia hasta elaboraciones más atrevidas, cada plato refleja el equilibrio entre lo clásico y lo nuevo. La carta cambia según el mercado, pero el compromiso con el sabor y la calidad permanece intacto», señala la taberna en su página web sobre cómo trabaja dentro de sus cocinas. 

La carta se divide en diferentes apartados como el dedicado a los platos de cuchara o al de los productos de mar. Tempura de cangrejo de concha blanda con ensalada de brotes, empanadillas de bonito en escabeche, tortilla de bacalao, escupiñas crudas o a la sartén, navajas gallegas a la plancha, carrillera de ternera guisada o tuétano asado son algunos ejemplos de los platos que uno puede pedir en La Catapa.

«El proyecto, impulsado y dirigido desde hace años por Miguel Ángel Jiménez, se apoya en una cocina reconocible y sin artificios, fiel a los códigos de la taberna madrileña. La barra concentra buena parte de su atractivo y dinamismo, mientras que la experiencia en sala resulta más irregular, con una propuesta correcta pero sin ambición gastronómica. La carta de vinos aporta valor añadido, aunque el conjunto se orienta más a un disfrute informal que a una experiencia de mesa exigente», expone la Guía Repsol, que distinguió a La Catapa con un Sol. 

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