José Luis Ábalos tendrá que acudir con su abogado José Aníbal para testificar en el Tribunal Supremo este miércoles, pese a que el lunes comunicó al tribunal su renuncia a los servicios del letrado. «Salvo que designara a otro» abogado «que estuviera en condiciones de asumir ese día su defensa», el exministro estará asistido por el mismo letrado con el que ha trabajado en los últimos 11 meses, con quien mantiene «diferencias irreconducibles».
Así lo ha ordenado el juez que instruye el caso Koldo en el alto tribunal, Leopoldo Puente, en la víspera de la citación del extitular de Transportes. En un auto de diez folios, el magistrado sostiene que el intento de Ábalos de romper con su defensa a dos días de su cita podría constituir un «fraude de ley». Por tanto, rechaza su renuncia.
El juez ha recibido dos escritos del diputado antes de dictar este auto. El lunes, José Luis Ábalos le informó de la renuncia a los servicios de José Aníbal dado el «deterioro irreversible» de su relación. El exministro apuntó que estas desavenencias no son una «circunstancia puntual en el tiempo», sino una «constante».
Este martes, el extitular de Transportes ha solicitado al Supremo que se le asigne un abogado de oficio de cara a su citación, «en tanto en cuanto no designe un nuevo abogado».
El juez ha rechazado el renuncio y ha descartado también la posibilidad de designar un letrado de oficio en un plazo tan breve. En su resolución, solicita a Ábalos que designe un nuevo abogado en el plazo de tres días hábiles. Si no lo hace pasado ese tiempo, el juez le designará el abogado de oficio.
De modo que en su declaración de este miércoles a las 10.00 horas el exministro estará representado por José Aníbal, con quien ha pasado por «distintos episodios de desacuerdo». La única opción de Ábalos para evitar ese escenario es encontrar otro letrado antes de que den las 10.00 horas de este miércoles.
El juez Leopoldo Puente ha decidido citar a Ábalos —y también a Koldo García, que declarará el jueves— tras analizar un informe de la UCO recién incorporado a la causa. El informe confirma que tanto el ex secretario de Organización del PSOE como su exasesor recibieron «ingresos irregulares y opacos». Parte del análisis de la UCO profundiza en los gastos no justificados de José Luis Ábalos que Koldo García le sufragaba sin que conste que el ministro devolviera el dinero a su asesor. Estos ascienden al menos a 95.000 euros.
Esta información ha llevado a la UCO y al juez a sospechar que Ábalos podría haber reembolsado esa cantidad con dinero en metálico sin declarar; o bien que Koldo García manejaba directamente comisiones destinadas al ministro a cambio de amaños de contratos públicos.
El informe de la Guardia Civil también indaga en diferentes pagos que el PSOE realizó a Ábalos y García en metálico. La UCO ha localizado varios pagos: algunos coinciden con liquidaciones de gastos declaradas por el PSOE en documentación enviada al Supremo, pero otros no están registrados.
Todos estos asuntos protagonizarán las declaraciones de los próximos días. Tras las comparecencias, cabe la posibilidad de que la Fiscalía o las acusaciones populares soliciten el ingreso en prisión de Ábalos o Koldo García, algo que el juez podría llegar a sopesar, dados los nuevos indicios delictivos contenidos en el mencionado informe de la UCO.
Con esta posibilidad en el horizonte, José Luis Ábalos y su exabogado José Aníbal han visto agravarse las desavenencias que, según el ministro, mantienen desde hace tiempo. Ambos han discutido sobre dos asuntos, sin llegar a un punto de encuentro: la posibilidad de un pacto con la Fiscalía y la de abandonar el acta de diputado.
Pactar con el Ministerio Fiscal supondría colaborar con la investigación a cambio de aminorar la posible condena que deba cumplir Ábalos en el futuro. Dejar el escaño implicaría que la parte del caso Koldo que se instruye en el Supremo quedaría en manos de la Audiencia Nacional, que a día de hoy dirige parte de la investigación. Esto retrasaría los plazos de la causa.

