La tramitación de la iniciativa legislativa popular (ILP) denominada No es mi Cultura no ha salido adelante este martes en el pleno del Congreso debido a que el PSOE ha decidido finalmente abstenerse y, por tanto, tras el voto en contra del PP, Vox y UPN el texto ha obtenido más noes que síes. La propuesta, que contaba con más de 600.000 firmas de ciudadanos, tenía como objetivo que la tauromaquia deje de estar blindada a nivel nacional y sean las comunidades autónomas las que decidan si prohibirla o no.
La iniciativa sí ha obtenido el voto a favor de Sumar y el resto de socios del PSOE, pero la negativa de los socialistas a apoyarla ha hecho que decaiga. Desde el partido de Yolanda Díaz se han mostrado muy duros con su socio de Gobierno al reprocharle que no haya «escuchado a las más de 660.000 personas que han apoyado una ILP que defiende que la tauromaquia no es cultura».
«En España hay una mayoría social que rechaza el maltrato animal y hoy el PSOE se ha situado en contra de esa mayoría. Lo ocurrido en el pleno evidencia que se han unido al PP y Vox en una medida que hace avanzar a España en algo tan básico como la defensa de los derechos de los animales ante la tortura. No han permitido tan siquiera la mera tramitación y el debate para derogar una ley impuesta en 2013 por el Partido Popular de Mariano Rajoy», denuncia Sumar, que asegura que no va a «cejar en el empeño de apostar por el bienestar animal».
La propuesta llegó al Congreso gracias a la recogida de 715.606 firmas, de las cuales la Junta Electoral Central validó 664.777, casi un 33% por encima del mínimo de 500.000 que se necesitaban para que la propuesta llegase a la Mesa del Congreso y obligase a los diputados a pronunciarse a favor o en contra de su tramitación.
En concreto, el objetivo de la iniciativa era el de derogar la ley 18/2013, que definió la tauromaquia como patrimonio cultural y la blindó en todo el territorio nacional al declararla Bien de Interés Cultural, por lo que promovía que las competencias sobre la celebración o no de espectáculos taurinos vuelva a ser competencia autonómica y no se decida a nivel estatal como en la actualidad.
«No debería manosearse como herramienta electoral»
La diputada por Sevilla del PP María Soledad Cruz-Guzmán ha declarado durante su intervención en el debate que la cultura «no debería manosearse como herramienta electoral«, y ha asegurado que si hay una cultura que se siente como «cultura del pueblo» es la tauromaquia. Además, la popular ha advertido de que el debate «no está en la calle», por lo que se trata de «una nueva cortina de humo».
Cruz-Guzmán también se ha referido durante su discurso a la vicepresidenta primera del Gobierno y líder del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, y le ha avisado de que votar a favor de esta propuesta es firmar «su desconexión definitiva con el pueblo andaluz».
Por su parte, la portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, Maribel García López, ha manifestado que el papel del Estado no es decir qué es la cultura o qué no lo es, y ha añadido que esta cuestión exige «más respeto y cabeza fría que titulares». «Este debate no necesita más enfrentamiento, sino más diálogo», ha apuntado, aunque sin desvelar en ese momento el sentido de voto que iba a adoptar su partido.
García ha explicado que hay territorios donde la tauromaquia forma parte del «acervo cultural», y otros donde ha desaparecido «de forma natural«, por lo que esa diversidad es un «valor» que se debe preservar, y no se trata de un problema que haya que unificar por ley. También ha dirigido una crítica al Partido Popular, al que ha acusado de recortar servicios públicos que debilitan el futuro del campo, ya que la protección del mundo rural «no está sólo en la dehesa, sino en la educación, en la sanidad, en el empleo y en la cohesión territorial».
«Un precedente peligroso»
En cambio, la portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Pepa Millán, ha destacado el carácter cultural de la tauromaquia, y ha calificado como un «precedente peligroso» el hecho de que «una clase política coyuntural pueda decidir con su voto lo que es cultura». En este sentido, ha señalado que la principal razón de la «crítica y ataque» a la tauromaquia se debe «precisamente por su raíz fuertemente española».
Además, Millán ha defendido que la tauromaquia no necesita justificarse ante «modas pasajeras», dado que se justifica porque es «verdad, arte y cultura», por lo que debe reivindicarse aunque no genere «ni un sólo puesto de trabajo». «No se puede votar lo que somos o lo que dejamos de ser, lo que somos se defiende», ha concluido la diputada de Vox.
En un sentido completamente contrario se ha manifestado Sumar, cuyo diputado Nahuel González ha apuntado que el debate debía centrarse en qué se entiende por cultura y por país. «La tauromaquia no puede ser nuestra cultura, es crueldad institucionalizada, y mantenerla bajo el paraguas del interés cultural es un insulto a la inteligencia».
Siguiendo esta línea, González ha hecho hincapié en que la propuesta no habla de prohibir, sino de quitarle el «blindaje estatal» que la mantiene viva «a base subvenciones y privilegios», debido a que se sostiene con dinero público. Un punto en el que se ha apoyado para criticar a los gobiernos autonómicos populares apoyados por Vox, a los que ha acusado de recortar en sanidad y educación pero destinar «millones a mantener una práctica basada en la tortura».
«No se trata de toros sí o toros no»
El PNV ha enfocado el debate de manera distinta, y su diputado Joseba Andoni Agirretxea ha declarado que su grupo no iba a hablar de «si toros sí o toros no», sino de que la norma que blindó la tauromaquia en 2013 fue «un atropello» a las competencias de las comunidades autónomas, y todo lo demás es «parafernalia».
En la misma línea se ha pronunciado el partido independentista catalán Junts, que ha apoyado la tramitación de la propuesta para que las competencias vuelvan a la Generalitat catalana y a los municipios. «No queremos que decidan sobre nuestra cultura desde Madrid, no queremos que el Estado invoque el interés cultural para bloquear decisiones autonómicas», ha defendido la diputada del partido liderado por Carles Puigdemont.

