El conflicto entre Irán e Israel y el "preocupante" riesgo nuclear en Oriente Próximo

El conflicto entre Irán e Israel y el "preocupante" riesgo nuclear en Oriente Próximo


Eran las 3.00 horas a.m. y las alarmas comenzaron a sonar. Un estruendo azotó a la población en Israel la madrugada del pasado 13 de junio, no como aviso de que fueran a ser atacados, sino para que supieran que su Ejérctio estaba lanzando una ofensiva contra otro territorio. El tablero geopolítico se tambalea prácticamente cada segundo y, ahora, la guerra en la sombra entre Israel e Irán vuelve a salir a flote con embestidas "a gran escala".

El conflicto entre ambos territorios no es nuevo. Las relaciones eran cordiales hasta 1979, de hecho Irán fue el segundo país islámico que reconoció el Estado de Israel en 1948. Su fundador y primer jefe de gobierno, David Ben-Gurion, logró tejer lazos con Irán en contraposición del rechazo al nuevo Estado judío de sus otros vecinos árabes.

Sin embargo, la llamada Revolución Islámica de los ayatolás conquistó el poder en Teherán y la rivalidad irrumpía. Ruhollah Jomeini derrocó al sha e impuso una república islámica que defendía ser la defensora de los oprimidos y combatir tanto el imperialismo de Estados Unidos como a su aliado Israel.

El régimen de los ayatolás rompió relaciones con Israel, vetó el reconocimiento de la nacionalidad israelí y cedió la embajada israelí en Teherán a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Así surgió la animadversión hacia Israel por parte de Irán, reivindicando la causa palestina como propia.

Por su parte, la hostilidad de Israel hacia Irán no se daría de forma férrea hasta 1990, ya que hasta entonces figuraba como mayor amenaza regional el Irak liderado por Sadam Hussein. Pero posteriormente, Israel ha intercambiado con Irán multitud de acciones armadas y ataques. Un conflicto que los expertos describen como una guerra en la sombra, ya que ambos se han atacado pero en varias ocasiones ninguno de los dos gobiernos ha admitido su participación.

Tanto Israel como Irán son grandes potencias militares que están enormemente armadas, con capacidades militares considerables y que cuentan con milicias en lugares como Emiratos, Líbano, Jordania, Baréin u Omán.

Entre las obsesiones de Israel siempre ha estado truncar el programa nuclear iraní y evitar que los ayatolás dispongan de armas atómicas. Irán ya era uno de los principales peligros para su existencia y la guerra entre ambos pasó a ser una realidad. Pero, ¿Hay riesgo real de la irrupción de armas nucleares? ¿Realmente a Irán e Israel les interesa entrar en guerra?

 IMAGEN: Bombardeo en Tel Aviv (Israel). EFE

Un conflicto es impredecible que no desaparecerá a corto plazo

Tanto Israel como Irán son grandes potencias militares que están enormemente armadas, con capacidades militares considerables y que cuentan con milicias en lugares como Emiratos, Líbano, Jordania, Baréin u Omán. Israel cuenta con aliados históricos, entre ellos la mayor superpotencia militar, Estados Unidos. Irán, por su parte, recibe el respaldo de otra gran potencia, Rusia.

Así, el fin del conflicto es impredecible, aunque sí se puede afirmar que no va a desaparecer a corto plazo. Esta guerra puede acabar, pero a partir de ese momento, previsiblemente, empezará la cuenta atrás para un nuevo embate, y aunque son dos países que quieren ver cómo desaparece el otro. Así, desde el pasado día 13, los ataques mutuos han sido constantes hasta este mismo lunes, alcanzando instalaciones nucleares y decapitando a la cúpula militar del país.

 

Como en todos los conflictos, hay intereses detrás y las grandes potencias intentan sujetar al uno y al otro. Israel tiene más libertad para actuar desde que Donald Trump ha regresado a la Casa Blanca, aunque la demócrata Kamala Harris tampoco rechazó de forma clara la actuación de Netanyahu en Gaza, ya que podía perjudicarle en las elecciones presidenciales. De esta manera, los reproches de los demócratas han sido mínimos.

El temor al conflicto se intensifica debido a que ambos países cuentan con importantes capacidades de inteligencia y, todo se complica al tratarse de regímenes autocráticos. En el caso de Irán parece más claro, al ser una república islámica teocrática basada en los principios religiosos del islam chií. No obstante, Israel también funciona con un líder autoritario respaldado por elecciones, un rostro que ha sido una figura central de la política en los últimos 25 años, gobernando durante 21 de ellos.

La celebración de comicios no implica que un territorio sea una democracia, como ocurre en los casos de China, Cuba o Rusia. Netanyahu, a punto de ser un expolítico en 2021 después de ser acusado de corrupción y expulsado, fue reelegido e impulso reformas políticas y judiciales que le han concedido más poder a él mientras se ha quitado competencias al Tribunal Supremo, diluyendo la separación de poderes.

Riesgo nuclear en Oriente Próximo

Pero, ¿realmente a Irán e Israel les interesa entrar en guerra? Israel tiene uno de los ejércitos mejor preparados, con un sistema de reservas muy grande, con un enorme potencial tecnológico y sistemas de inteligencia avanzados. Aunque hacer uso de reservistas podría suponer un gran impacto económico al tener que dejar sus empleos para combatir. 

 IMAGEN: Bombardeo en Haifa (Israel). EFE

Con estas capacidades, los lanzamientos de misiles suelen estar muy bien medidos. En el caso de Irán, en ocasiones anteriores, los estaban. Estan muy vistosos, pero no superaron los sistemas de defensa antiaéreo de Israel. Teherán sabe a partir de qué nivel se superarían los niveles de defensa. Ahí reside la única esperanza de que el conflicto no escale más, que se mantenga ese patrón de conducta.

En este punto, se valora el riesgo nuclear, planteado durante los últimos años debido, también a la invasión de Rusia a Ucrania. En este debate, entra en juego el Tratado de no proliferación nuclear, que entró en vigor el 5 de marzo de 1970 y que restringe la posesión de armas nucleares para impedir la proliferación de armas de destrucción masiva. Lo integra la gran mayoría de los Estados soberanos.

Los expertos coinciden con que el pacto de no proliferación se ha quedado obsoleto al entrar en escena nuevos estados que han reclamado su derecho a desarrollar armas, como son los casos de Israel o Pakistán.

Entonces, solo se les permitió la posesión de armas nucleares a cinco estados nuclearmente armados: EEUU, Reino Unido, Francia, Unión Soviética (sustituida por Rusia) y China. Estos eran los únicos que habían detonado un ensayo nuclear antes de 1967 y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Los únicos países que no han firmado este tratado son India, Israel, Pakistán y Sudán del Sur y, en 2003, se retiró Corea del Norte.

Los expertos coinciden con que el pacto de no proliferación se ha quedado obsoleto al entrar en escena nuevos estados que han reclamado su derecho a desarrollar armas, como son los casos de Israel o Pakistán, que tampoco ha reconocido que tenga armas nucleares pero, según indican, es un secreto a voces.

Además, este mismo lunes, el Parlamento iraní anunció que estaba preparando un proyecto de ley para abandonar el Tratado tras los ataques a instalaciones nucleares del país persa.

 Mapa: ubicación del primer ataque a una infraestructura nuclear en Irán. 

Irán y el enriquecimiento de uranio

No se sabe a ciencia cierta si Irán ha logrado enriquecer uranio como para fabricar un arma atómica, pero hasta alcanzar la operatividad nuclear, aún le quedaba mucho camino por recorrer. Sin embargo, el pasado viernes se conoció el último informe técnico del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), en el que se desgrana que ha avanzado mucho en los últimos meses.

Aunque la República Islámica no dispone de armas atómicas, ha aumentado entre febrero y mayo en casi un 50% su producción de uranio altamente enriquecido (60%), un nivel de pureza muy cercano al 90% necesario para la fabricación de bombas. A mediados de mayo, Irán disponía de suficiente material para fabricar numerosas bombas, según el documento. 

De esta manera, Teherán necesitaría apenas dos o tres días para enriquecer los 25 kilos de uranio al 90% necesarios para una bomba nuclear y, a este ritmo, podría llegar a tener 15 bombas en apenas dos meses, advirtió el Instituto de Ciencia y Seguridad Internacional (ISIS) el 9 de junio.

Los inspectores del OIEA no han confirmado en su último informe técnico los pasos concretos para la fabricación de armas atómicas en Irán, pero sí hablan de "motivo de seria preocupación" la acumulación de uranio altamente enriquecido. La República Islámica es el único país no poseedor de armas nucleares que produce material con esa elevada pureza.

 IMAGEN: Bombardeo en Teherán. EFE

Informe sobre una nueva carrera de armas nucleares

Otro informe, en este caso publicado por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), aseguró este lunes que una nueva carrera armamentística nuclear a nivel mundial está surgiendo en un momento en que los regímenes de control de armas se encuentran debilitados.

Según el mismo, casi todos los citados estados nucleares continuaron con programas "intensivos" de modernización nuclear en 2024, actualizando las armas ya existentes y añadiendo versiones nuevas. Del inventario total estimado en el pasado mes de enero -12.241 ojivas-, unas 9.614 se hallaron en arsenales militares para uso potencial; 3.912 de ellas, desplegadas con misiles y aviones; y unas 2.100, en estado de alerta máxima en misiles balísticos.

"Vemos una clara tendencia de arsenales nucleares crecientes, una retórica nuclear acentuada y el abandono de los acuerdos de control de armas", escribe en su informe este instituto y recoge EFE. Esa nueva carrera tendría "más riesgos e incertidumbres" que la última debido a la aparición de nuevas tecnologías en los campos de la inteligencia artificial, capacidades cibernéticas, defensas contra misiles y tecnología cuántica.

El SIPRI infroma de que el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III) caduca en febrero de 2026 y, si no se alcanza un nuevo acuerdo bilateral, podría producirse un aumento del número de ojivas.

El arma atómica

Que Israel mande misiles a instalaciones militares iraníes y viceversa puede convertir la zona en un infierno y es el territorio donde se gestiona la mayor parte del petróleo que recorre el mundo.

Irán siempre será visto como un problema para la comunidad internacional porque está desarrollando un programa nuclear del que no se sabe el fin, que siembra dudas sobre que se esté realizando con fines pacíficos. Por lo tanto, sobre si existe o no riesgo nuclear, lo habrá mientras sigan existiendo armas nucleares en el mundo y haya estados que quieran obtener el arma atómica.

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