La operación se desarrolló en el municipio de San Miguel. Las autoridades reportaron el hallazgo de más de una tonelada de clorhidrato de cocaína, sustancias químicas e infraestructura utilizada para la producción de drogas ilícitas.
En una operación conjunta e interinstitucional realizada en la vereda La Cabaña, municipio de San Miguel, Putumayo, tropas del Ejército Nacional, en coordinación con unidades de la Policía y organismos de inteligencia, intervinieron y destruyeron un complejo destinado al procesamiento de clorhidrato de cocaína.
De acuerdo con el reporte oficial suministrado, la acción estuvo orientada a debilitar las capacidades logísticas y financieras de los grupos armados organizados que operan en esta zona del país y que obtendrían recursos de economías ilícitas.
En el procedimiento participaron unidades del Ejército Nacional, la Dirección de Antinarcóticos, la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) y el Batallón de Inteligencia Militar Estratégico N.º 2.
Más de una tonelada de cocaína y sustancias químicas
Durante la intervención, las autoridades reportaron el hallazgo de nueve subestructuras que conformaban el complejo ilegal.
En el lugar fueron encontrados 1.170 kilogramos de clorhidrato de cocaína y 1.508 galones de una sustancia en suspensión, según el balance divulgado.
Asimismo, se reportó la presencia de grandes cantidades de productos químicos utilizados en el procesamiento de alcaloides, entre ellos:
- 5.236 galones de acetona.
- 150 galones de ácido clorhídrico.
- 3.300 galones de hexano.
- 2.625 kilogramos de hidróxido de sodio, conocido como soda cáustica.
- 400 kilogramos de cal.
Las sustancias y los elementos encontrados fueron objeto de los procedimientos correspondientes, conforme a la información entregada por las autoridades.
Destrucción de equipos e infraestructura
Durante la operación también fueron destruidos equipos y herramientas empleados para el funcionamiento de la infraestructura ilegal.
Entre los elementos reportados se encuentran seis electrobombas, tres motobombas, diez calentadores de inmersión, diez hornos microondas, tres prensas, cuatro calderas metálicas, dos compresores, seis torres metálicas conocidas como “marcianos” y un generador eléctrico.
Además, se identificaron empacadoras al vacío, sistemas de filtración, recipientes industriales y tanques utilizados para almacenar sustancias químicas.
La intervención de estas instalaciones busca impedir que la infraestructura vuelva a ser utilizada para la producción de drogas ilícitas y afectar la capacidad de abastecimiento de las organizaciones criminales.
Afectación económica a las estructuras ilegales
Según el balance oficial, la operación habría generado una afectación económica estimada en 14.625 millones de pesos a las finanzas de las disidencias de las Farc, específicamente de la estructura conocida como Segunda Marquetalia, a través de los Comandos de Frontera.
Las autoridades señalaron que este tipo de operaciones busca reducir las fuentes de financiación de los grupos armados ilegales y limitar su capacidad logística en regiones estratégicas para el narcotráfico.
El resultado fue presentado como un golpe a la infraestructura empleada para el procesamiento de cocaína en Putumayo, departamento donde las fuerzas de seguridad mantienen acciones contra las economías ilícitas.

