Estados Unidos ha desplegado cuatro F-16, incluyendo un avión de vigilancia, para interceptar bombarderos y cazas rusos tras el descubrimiento de una aeronave militar rusa en el espacio aéreo cerca de Alaska. El Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte informó al respecto, enfatizando que la aeronave rusa permaneció en el espacio aéreo internacional y no ingresó al espacio aéreo estadounidense ni canadiense.
La actividad rusa en la Zona de Identificación de Defensa Aérea ocurre regularmente y no es vista como una amenaza.
El avión militar ruso se quedó en el espacio aéreo internacional y no ingresó al espacio aéreo soberano estadounidense ni canadiense. Esta actividad rusa en la ADIZ de Alaska ocurre con regularidad y no se considera una amenaza”, comunicó la NORAD, que se ocupa de gestionar el espacio canadiense y de Estados Unidos.
El pasado martes, el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmó durante un encuentro con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en el contexto de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que las naciones pertenecientes a la OTAN tendrían que derribar cualquier aeronave de origen ruso que ingrese en el espacio aéreo de la Alianza.
“Sí, eso pienso”, respondió Trump ante la pregunta de un periodista al inicio de su reunión con Zelenski. Cuando se le consultó si apoyaría a los socios de la OTAN, el exmandatario republicano indicó que “dependería” de la situación. No obstante, añadió que, ahora que la organización ha asumido el compromiso de invertir el 5% del producto interno bruto en defensa, Estados Unidos está “respaldo firmemente a la OTAN”.
Estas declaraciones se produjeron tras una serie de incursiones reiteradas de aviones y vehículos aéreos no tripulados rusos en los cielos de Polonia, Rumania y Estonia durante las semanas recientes.

