El pasado mes de julio la revolución tecnológica llegaba a las elecciones parlamentarias de Reino Unido: uno de sus candidatos era un avatar creado a partir de inteligencia artificial. AI Steve, físicamente basado en Steven Endacott, un empresario de Brighton, no acudía a los debates electorales, pero sí que contaba con una web donde exponía todas sus propuestas, la principal: las decisiones políticas las tomaría la IA. Finalmente, el sorpresivo candidato quedó último en su circunscripción, eso sí, recibió 179 votos.
El entregado avatar fue derrotado por Sian Berry, del Partido Verde, aunque previamente a la celebración de los comicios ya se había avisado de que, en caso de que ganara, no gobernaría. La Comisión Electoral, el organismo de control de las elecciones, dejó claro que Endacott sería quien ocuparía el cargo de miembro del Parlamento. AI Steve no ha sido el único. ChatGPT creó este pasado verano a VIC para que se postulara a la alcalde de la ciudad de Cheyenne, la capital de Wyoming (EEUU). Su creador, durante la campaña, sostuvo que el bot tiene mejores ideas, así como un mejor conocimiento de la ley, que muchas personas que trabajan actualmente en el Gobierno. Finalmente quedó en cuarta posición con 237 votos.
Que un país sea dirigido por alguien intangible podría parecer una locura, pero lo cierto es que dos de cada diez españoles estarían dispuestos a votar por un avatar antes que por un ser humano en los próximas elecciones. Así lo determina el Observatorio Hostinger de la Transformación Digital 2024, que tras una encuesta a 1.020 personas llegó a la conclusión de que un 20% de los españoles podrían decantarse por un político generado por IA. Como en el caso de AI Steve, el candidato estaría formado por imágenes que cuentan con apariencia humana y que pueden interactuar con los usuarios como si fueran de carne y hueso.
Podría ser el primer político de este tipo, aunque no el primer avatar que se dedica a una profesión en España. Ya existen modelos generadas por inteligencia artificial que participan en prestigiosas campañas de moda, hacen publicaciones diarias en sus redes sociales e, incluso, interactúan con sus fans. En esta línea, el mencionado estudio apunta a que el 36,8% de los españoles cree que la IA beneficiará a todo el mundo por igual, casi la misma cifra de personas que cree que quienes más partido sacarán de su uso serán los funcionarios (32,7%).
«Regulación más exhaustiva»
Por el contrario, el 25,7% de los encuestados piensa que los autónomos serán los que obtendrán un mayor rédito de esta tecnología en sus trabajos diarios. Solo un 15% considera que esta tecnología favorecerá principalmente a los profesionales por cuenta ajena y profesionales en general.
En todo caso, el estudio apunta a que la preocupación por la IA sigue latente, sobre todo en el ámbito de la protección de datos. Según Hostinger, el 76,3% de los españoles cree que esta tecnología supondrá un desafío para la protección de datos personales y el 91,9% afirma que esta tecnología en auge necesita una «regulación más exhaustiva».

Según el informe, una de las ventajas de la IA es la reducción de tiempo a la hora de analizar grandes cantidades de datos, lo que puede ayudar a predecir necesidades y diseñar políticas públicas más competentes. Es decir, a la reducción de tiempo en tareas repetitivas, la generación de textos o la ayuda burocrática, ahora la inteligencia artificial suma y podría generar un nuevo candidato político. ¿Le votarías?
