El Gobierno de Starmer continúa sumido en una profunda crisis. En esta ocasión, la viceprimera ministra británica, la laborista Angela Rayner, ha presentado su dimisión después de desvelarse que no pagó suficientes impuestos cuando compró un piso.
Rayner, que ha sido hasta ahora referencia de la izquierda laborista, se ha visto obligada a renunciar a su cargo como 'número dos' del Gobierno del 10 de Downing Street al ser investigada por Laurie Magnus, encargado de supervisar el comportamiento ético de los ministros.
De las pesquisas se desgranó que la dirigente optó por pagar menos de lo que debía al adquirir un apartamento en la localidad costera de Hove, en el sur de Inglaterra.
Según los medios, la hasta ahora viceprimera ministra se habría ahorrado 40.000 libras (unos 46.000 euros) en impuestos de la casa, por la que pagó 800.000 libras (alrededor de 920.000 euros), porque aseguró a las autoridades fiscales que era su primera vivienda. En realidad no lo era y eso le obligaba a pagar un impuesto más alto.
A día de hoy, el Partido Laborista cuenta con, apenas, un 20% de apoyo en los sondeos.
Rayner, figura clave en el Ejecutivo británico y encargada de impulsar la construcción de viviendas en Reino Unido, reconoció hace dos días que se puso en contacto con el organismo que vela por el comportamiento de los ministros para que evaluase su conducta tras admitir su situación fiscal en relación con la compra del inmueble.
Según la política, recibió asesoramiento fiscal incorrecto y llegó a considerar la dimisión, después de las férreas críticas de los partidos de la oposición. "Posteriormente, y con todos los informes de los medios, consulté con un experto en todos mis asuntos para asegurarme de que todo se hiciera correctamente, y dicho experto dictaminó que el asesoramiento que recibí fue inexacto", señaló en una entrevista para la cadena Sky.
IMAGEN: Pintada en la fachada del edificio del piso de Reyner. EP
La decisión de Rayner se produce solo unas horas después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, condenase el vandalismo en el exterior del citado piso.
Ante el edificio se leía una gran pintada que decía "¡evasora de impuestos!". "El primer ministro condena este vandalismo con la mayor firmeza posible. Sea cual sea el escrutinio al que puedan enfrentarse nuestros parlamentarios, es terrible que sus domicilios privados sean objeto de este tipo de ataques", señaló un portavoz de la residencia oficial.
También un portavoz de Rayner calificó el grafitti de "totalmente injustificable e inaceptable". "Ni Angela ni sus vecinos merecen ser objeto de acoso e intimidación. La policía tomará las medidas que considere oportunas", aseguró.
Profunda crisis en el Gobierno de Starmer
La dimisión llega en pleno cisma dentro del Gobierno y una dura caída de popularidad de Starmer. El caso ha elevado ya en los últimos días la presión sobre el británico y, finalmente, Rayner ha optado por echarse a un lado, como miembro del Ejecutivo y como 'número dos' del gobernante Partido Laborista.
IMAGEN: Keir Starmer y Angela Angela Rayner. EP
Ahora, el primer ministro está obligado a reestructurar su equipo, en el que ya ha comenzado a hacer cambios. La remodelación se produce en pleno inicio de curso en la Cámara de los Comunes tras las vacaciones del periodo estival y con la popularidad del primer ministro prácticamente abatida.
A día de hoy, el Partido Laborista cuenta con, apenas, un 20% de apoyo en los sondeos.

