De viñedo a ecosistema: 31.500 plantas transforman un viñedo en un laboratorio verde

De viñedo a ecosistema: 31.500 plantas transforman un viñedo en un laboratorio verde


Bodegas José Pariente da un paso decisivo en la sostenibilidad con “Pariente Vivo”, un innovador proyecto de paisajismo regenerativo que convierte el entorno de la bodega en un ecosistema vivo, resiliente y en constante evolución. La iniciativa, pionera en España y con un enfoque global, busca demostrar que cuidar el suelo es la forma más coherente de cuidar el futuro del vino.

El proyecto surge como respuesta a los desafíos que enfrenta el sector vitivinícola frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Según explican Martina e Ignacio P. Pariente, directores de la bodega, “entendemos la elaboración del vino como una responsabilidad que va más allá del viñedo. Este proyecto es nuestra forma de mirar al futuro con coherencia y esperanza”.

Más de 7.200 m² restaurados y 31.500 nuevas plantaciones

Pariente Vivo integra paisaje, vino y experiencia, y se ha materializado en la restauración de 7.200 metros cuadrados de superficie natural y la plantación de 31.500 especies autóctonas que incluyen árboles, arbustos y vegetación baja adaptada al clima de Rueda.

El proyecto se desarrolla en colaboración con El Ejidillo y Citerea, incorporando soluciones basadas en la naturaleza que buscan restaurar la biodiversidad, regenerar el suelo y favorecer la autorregulación hídrica. En el corazón de la iniciativa está la mejora de la fertilidad biológica del suelo, transformando la tierra en un organismo vivo capaz de sustentar la biodiversidad y garantizar la salud de los viñedos.

Entre las acciones principales destacan:

31.500 nuevas plantas, adaptadas al clima local.
 
Riego eficiente con agua regenerada, que reducirá progresivamente el consumo de recursos.
 
Aplicación de biochar, un carbón vivo que mejora la fertilidad y la estructura del suelo, ayudando a mitigar los efectos del cambio climático.
 
Monitoreo digital mediante apps: Canopeo y Viticanopy, desarrollada por la Universidad de Adelaida, Australia, que permite seguir en tiempo real la evolución del paisaje. José Pariente se convierte así en la primera bodega del mundo en aplicar esta tecnología a un entorno paisajístico regenerativo.

Paisaje y viticultura unidos

El diseño de Pariente Vivo se inspira en la paleta aromática y cromática de los vinos de la bodega, creando un recorrido sensorial donde los verdes perennes sirven de fondo a una sucesión de colores estacionales que evocan las notas de cata. La senda del proyecto permite a los visitantes descubrir la diversidad varietal del viñedo mientras exploran un ecosistema en movimiento.

Además, se crean hábitats para polinizadores, aves y fauna auxiliar beneficiosa, fomentando un equilibrio natural libre de tratamientos químicos. La combinación de biochar, micorrizas y compost impulsa la regeneración del suelo, mejorando su estructura, su capacidad de retener agua y su equilibrio biológico, elementos clave para una viticultura sostenible.

“Queremos demostrar que la actividad vitivinícola puede ser motor de regeneración. La innovación y la sostenibilidad, en nuestro caso, siempre van de la mano”, añade Martina Pariente, directora técnica de la bodega.

Compromiso 360° con la sostenibilidad

Pariente Vivo forma parte de un compromiso integral de Bodegas José Pariente con la sostenibilidad, que combina innovación, respeto por la tierra y acción frente al cambio climático. La bodega trabaja con certificaciones como SWfCP y lleva a cabo actuaciones concretas sobre el territorio para generar un impacto positivo real.

El proyecto no solo mejora el entorno natural, sino que enriquece la experiencia de quienes visitan la bodega, ofreciendo un paisaje dinámico donde aromas, colores y sonidos naturales se encuentran con los vinos, transformando la visita en una experiencia multisensorial.

Bodegas José Pariente nació hace más de dos décadas en el corazón de Rueda, de la mano de Victoria Pariente, con el objetivo de elaborar un vino que reflejara la autenticidad de la variedad Verdejo. Hoy, sus hijos Martina e Ignacio Prieto Pariente continúan esa vocación familiar, unificando tres bodegas —José Pariente (Rueda), Prieto Pariente (Castilla y León) y A Vilerma (Ribeiro)— bajo objetivos comunes: excelencia, respeto por el entorno e innovación constante.

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