De la Ribera del Duero a Rías Baixas

De la Ribera del Duero a Rías Baixas

Los vinos blancos gallegos son el decidido objeto del deseo de todas las bodegas elaboradoras de vinos tintos del país. Unos tienen más medios para comprar y otros no; pero entre los que pueden, lo intentan. En España hay especial predilección por los vinos gallegos, todos ellos de influencia atlántica, es decir que cuentan con una mayor acidez que les hace más frescos y donde las variedades autóctonas gozan de mucho prestigio; además los de Rías Baixas tienen una mayor proyección internacional.

Y en la actualidad tiene mucho sentido porque el consumo de vino tinto se está ralentizando en todo el mundo, empezando por Burdeos, siguiendo por California y afectando a casi todas las zonas vinícolas, mientras que el consumo de blancos no sólo se mantiene, sino que crece con fuerza.

Riojanos en Galicia

Hace ya muchos años, como si previeran esta situación, grandes bodegas riojanas desembarcaron en Rías Baixas, la tierra del albariño. La Rioja Alta S.A. se hizo con Lagar de Fornelos, Ramón Bilbao con Mar de Frades, LAN con Santiago Ruiz, Bodegas Murua del Grupo Masaveu con Fillaboa; Marqués de Murrieta con Pazo Barrantes, recientemente CVNE con La Val, Baigorri con Agro de Bazán. También a estas tierras ha ido el grupo Terraselecta con Nora, Viñas Familia Gil con Lagar da Condesa, la catalana Torres con varias bodegas, la última Torre Penelas. Y se está esperando que por fin salga al mercado los vinos de Vega Sicilia, Deiva y Arnela.

Las grandes de Ribera del Duero se habían movido poco, y el descubrimiento y triunfo rotundo de la variedad godello ha hecho que hubiera un fuerte movimiento sobre todo a la denominación de origen Valdeorras. Allí se ha instalado Pago de los Capellanes, montando O Luar do Sil; recientemente Ramón Bilbao, de nuevo, acaba de comprar la firma Godeval; y la Bodega Emilio Moro lleva ya varios años haciendo godello en Bierzo con la marca La Revelía.

Y efectivamente, una de las grandes de Ribera, Arzuaga Navarro, se ha hecho con el Pazo Rubianes. Y la verdad es que estaban hechos el uno para el otro. Aparte de la calidad de los vinos, Arzuaga es uno de los gigantes del enoturismo con su extraordinario hotel de 5 estrellas, y el Pazo Rubianes es uno de los más visitados de toda Galicia, entre otros motivos porque cuenta con más de 5.000 camelias, a las que rodean todo un bosque de magnolios, cedros, alcanfores, fresnos, robles, alcornoques y eucaliptos. Un jardín declarado de “Excelencia Internacional” desde 2014. Igualmente forma parte de la Ruta de la Camelia.

Pazo del siglo XV

El pazo está ubicado en pleno valle del Salnés, la capital del albariño, concretamente en el término municipal de Vilanova de Arousa. La propiedad se constituye en 1411 por parte del noble García de Caamaño, fundador de Vilagarcía y ha permanecido a la familia desde entonces. En el siglo XVIII los Caamaño se unieron con los Ozores, y fueron las hermanas Beatriz y María Ozores las que impulsaron en los últimos tiempos, ya en el siglo XXI, la bodega y los jardines, que han pasado a manos de la familia Arzuaga. La finca cuenta con 80 hectáreas. De las cuales 25 son de viñedos de albariño.

“Todo el equipo técnico de la bodega, empezando por el enólogo José Manuel Martínez Juste, permanecerá en sus puestos haciendo tan buenos vinos como hasta ahora” comenta Ignacio Arzuaga, al frente de la bodega de Ribera del Duero. “De momento estamos trabajando en la viña, naturalmente se mantiene el enoturismo y probablemente en algún momento le demos un toque más gastronómico” añade Arzuaga, en cuya bodega de Ribera cuentan con un restaurante con estrella Michelín.

Los vinos

En la actualidad presentan tres vinos al mercado. El más sencillo es Pazo de Rubiales 2024 con tres meses de crianza sobre sus lías. Muy varietal y se caracteriza por su frescura. Presenta en nariz mucha fruta blanca, heno recién cortado, toques cítricos; y una boca larga, plena, muy agradable y con esa equilibrada acidez que lo hace tan fresco. P.V.P. 23 euros.

Muy especial es el Pazo de Rubianes 1411 del 2014. Se elabora con una fermentación muy lenta a baja temperatura de unas cinco semanas de duración. Luego pasa a depósitos pequeños de 1.500 litros donde permanece con sus lías durante seis meses. Tras el reposo en botellero sale al mercado donde se aprecia que es un vino muy expresivo, complejo, con fuerte intensidad aromática, donde domina la fruta madura, recuerdos de flores blancas, como el jazmín, también los finos cítricos, recuerdos de eucaliptos. La boca sólida, con estructura, volumen, fresca. P.V.P. 40 euros.

Cerraría el García de Caamaño 2021. Crianza sobre lías de 12 meses y luego reposa en botellero otro año antes de salir al mercado. Es intenso y aquí se prodiga la elegancia con esa nariz muy frutal, floral, se aprecian lo tonos tostados y de pastelería propios de la crianza; una crianza que se nota muy bien en boca por su untuosidad, grasa, volumen, sedoso y muy fresco por su fina acidez. P.V.P. 35 euros.

Bienvenido Arzuaga Navarro a Rías Baixas. Su presencia, sin duda dará impulso a la bodega recién adquirida; y de paso al conjunto de le denominación. Otra buena noticia para los vinos atlánticos gallegos.  

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