Las intensas lluvias de las últimas semanas han generado condiciones ideales para la proliferación de parásitos y enfermedades que afectan especialmente a perros y gatos. Por este motivo, son varios los expertos veterinarios que han advertido sobre los riesgos asociados a estos cambios climáticos extremos, destacando la importancia de la prevención y la atención veterinaria oportuna.
Eva Sánchez-Paniagua, veterinaria experta de Clinicanimal, red asociada a Tiendanimal, subraya que las condiciones de humedad elevada «crean un entorno propicio para la proliferación de microorganismos causantes de enfermedades cutáneas, respiratorias y parasitarias».
Además, según la experta, los animales más vulnerables como cachorros, mascotas senior o aquellas con patologías previas deben recibir especial atención. «Ambientes húmedos como parques, jardines y campos, especialmente tras lluvias intensas, son lugares propicios para la multiplicación de parásitos como pulgas y garrapatas«, explica. «Y aunque habitualmente se asocian estas plagas a zonas costeras, eventos climáticos extraordinarios pueden causar brotes en regiones como Madrid».
«En parques y campos madrileños, la combinación de vegetación con alta humedad favorece la proliferación de larvas y huevos de parásitos«, señala la especialista. «Estas plagas no solo causan incomodidad a los animales, sino que también transmiten enfermedades graves como la dermatitis alérgica por pulgas o la enfermedad de Lyme transmitida por garrapatas».
Pero los riesgos no se limitan a parásitos externos. Según Sánchez-Paniagua, la humedad también favorece la aparición de enfermedades gastrointestinales provocadas por parásitos internos y bacterias como la Leptospirosis, que habita en aguas estancadas y contaminadas. «Esta bacteria, transmitida principalmente por la orina de roedores, puede provocar vómitos, fiebre y daños renales severos, tanto en mascotas como en humanos», advierte.
Para evitar estos riesgos, Sánchez-Paniagua recomienda evitar que las mascotas entren en contacto con charcos y zonas de agua estancada, especialmente tras lluvias abundantes. «Es crucial mantener actualizado el calendario de vacunas, especialmente frente a la Leptospirosis y la tos de las perreras, enfermedades comunes en estas condiciones climáticas», afirma.
El aumento de humedad también incrementa significativamente el riesgo de infecciones cutáneas por hongos. Según Sánchez-Paniagua, «un animal mojado constituye un ambiente ideal para los hongos, especialmente si se trata de perros con pelajes largos o abundantes pliegues cutáneos».
Un animal mojado constituye un ambiente ideal para los hongos
Para evitar la dermatitis fúngica que suele aparecer por exceso de humedad, la veterinaria aconseja secar cuidadosamente a los animales tras cada paseo, utilizando toallas y, en caso necesario, un secador con aire frío, poniendo especial atención en zonas difíciles como las almohadillas de las patas y los pliegues cutáneos.
Además, la veterinaria destaca que las enfermedades respiratorias, como la tos de las perreras, gripe canina o moquillo, son más frecuentes durante periodos húmedos y con cambios bruscos de temperatura. «No obstante, estas patologías pueden prevenirse eficazmente con una adecuada ventilación de los espacios en los que viven las mascotas, evitando la humedad excesiva y manteniendo los calendarios vacunales al día», asegura.
Para minimizar todos estos riesgos, la experta también aconseja mantener actualizados los tratamientos antiparasitarios, asegurar una correcta ventilación en el hogar, y acudir al veterinario ante cualquier signo de enfermedad. «La prevención y la consulta veterinaria temprana son fundamentales para asegurar la salud de nuestras mascotas en épocas de lluvias intensas y alta humedad ambiental», agrega.


