La vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la Soberanía Tecnológica habla con 20minutos antes del debate sobre el estado de la UE sobre la independencia respecto a EEUU y China, el reto de la IA, los ciberataques o los centros de datos. «La regulación europea de la IA debe fomentar las innovaciones, no obstaculizarlas», explica.
Henna Virkkunen (Joutsa, Finlandia, 1972) es la vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la Soberanía Tecnológica, un tema tan amplio como exigente, y a la vez decisivo para el futuro de Europa. De visión nórdica, recta, y de voz pausada, Virkkunen conversa con 20minutos en la previa del debate sobre el estado de la UE en Estrasburgo y aborda la independencia respecto a Estados Unidos y China, y retos como la IA, los ciberataques o la importancia de los centros de datos, así como el papel de las redes sociales y de la tecnología en la eduación en el mundo de hoy. Sabe que no hay tiempo que perder, y se muestra convencida de que la Unión tiene los medios y la capacidad de competir en el mundo.
¿Cuál diría que es la mayor amenaza para la independencia tecnológica de Europa en los próximos, digamos, cinco años?
La mayor amenaza es que no seamos capaces de impulsar realmente nuestras innovaciones en el sector. Vemos que tenemos todo lo necesario para ser competitivos también en tecnologías, porque contamos con un sector de la ciencia y de la innovación muy fuerte; también tenemos una muy buena base industrial y tenemos también startups muy prometedoras cuando se trata de tecnologías. Tenemos alrededor de 45.000 startups y una parte muy importante de ellas están entrenando y desarrollando modelos de IA. Así que creo que hay un enorme potencial en Europa.
Pero hacen falta fondos.
Claro. Tenemos que asegurarnos también de que nuestras empresas tan prometedoras sean capaces de acceder realmente a los mercados y de que también tengan acceso al capital que ahora necesitan para estas inversiones.
Habla usted de las startups, pero, ¿necesita la UE gigantes tecnológicos como los que ya tienen China y Estados Unidos?
Tenemos que crear ese tipo de entorno que realmente anime a nuestras empresas también a crecer, pero a menudo también nuestros actores industriales pueden unirse para poder competir con las grandes empresas tecnológicas. Por ejemplo, ahora estamos poniendo en marcha gigafactorias de IA, pero es importante hablar además de semiconductores o de servicios en la nube. Y en esos escenarios varios actores europeos tienen que unirse y crear un consorcio para poder juntos realizar las inversiones y también proporcionar los servicios que se necesitan.
¿Cree por tanto que Europa está en el buen camino para reducir la dependencia de EEUU y China en términos de cuestiones tecnológicas?
Creo que ahora todos los gobiernos y la industria, y también nuestros ciudadanos, son conscientes de los riesgos de ser muy dependientes de terceros países. Pero esa independencia no sucede de la noche a la mañana porque además son muchas décadas las que nos han llevado a esta situación. Es importante que ahora actuemos con rapidez y que también actuemos juntos y utilicemos todo el potencial de nuestro mercado único.
¿Y cómo se puede legislar sobre IA para al mismo tiempo proteger a los ciudadanos y potenciar a las empresas?
Es muy importante encontrar el equilibrio adecuado. Así que he prometido que ahora, cuando implementemos nuestra ley de IA, lo haremos de una manera muy favorable a la innovación. También es importante que nuestra regulación fomente las innovaciones y no las obstaculice. Pero creo también que es una buena base para las innovaciones que la gente pueda confiar en estas tecnologías.
Pero hace falta, también en esto, la cooperación con terceros países
Sí, es importante tener también cooperación internacional en este ámbito. Porque, al mismo tiempo que la IA también nos ofrece, por supuesto, enormes oportunidades, tenemos que ser conscientes también de los riesgos. Y creo que en Europa tenemos un enfoque equilibrado en nuestra ley de IA.
Henna Virkkunen
- Vicepresidenta de la Comisión Europea
Es la vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la Soberanía Tecnológica. Fue diputada al Parlamento Europeo entre 2014 y 2024. Antes, entre 2007 y 2014 ocupó el cargo de diputada en el Parlamento de Finlandia, y en ese periodo, además, ocupó varias carteras en diferentes gobiernos, entre ellas las de ministra de Educación, ministra de Administración Pública y Gobierno Local y, posteriormente, ministra de Transporte y Gobierno Local. Es licenciada en Periodismo y Comunicación.
También podemos hablar de los centros de datos en toda la Unión Europea. ¿Qué papel puede desempeñar España en la instalación de estos grandes centros de datos que potenciará Europa en los próximos años?
España presenta un buen contexto para el desarrollo de los centros de datos porque cuenta con mucho porcentaje de energía limpia, y eso es clave en el sector. Hemos estimado realmente que Europa necesita triplicar su capacidad de centros de datos y ahí los Estados miembros son fundamentales. En nuestra Ley de Desarrollo de la Nube propusimos que cada Estado miembro debería identificar realmente cuáles son las áreas de ese país que son buenas ubicaciones para centros de datos, a nivel de energía o de eficiencia. También es importante que los ciudadanos vean que podemos construir y albergar estos centros de datos de manera sostenible.
También sobre España, el ha registrado los peores resultados de su historia en el informe PISA. ¿Considera que la tecnología, el uso de la IA o el scrolling infinito están bajando la calidad de la educación?
Por supuesto una de las principales razones por las que en muchos países los adolescentes no están obteniendo tan buenos resultados en esta prueba es que los adolescentes ya no leen tanto y en eso es en lo que se tienen que fijar los gobiernos.
Pero no hay soluciones mágicas.
Creo que en cada Estado miembro, por supuesto, es importante tener un sistema educativo que se adapte también a la cultura y la historia de ese país, pero es muy alarmante lo que estamos viendo, porque en este mundo digital es fundamental que los niños, los jóvenes, o los ciudadanos en general, sean capaces realmente de analizar y comprender toda la información que reciben. Que tengan pensamiento crítico.
La ciberseguridad es una parte muy crucial de nuestra seguridad cotidiana
Volviendo a ese mundo, a esas tensiones globales, ¿cómo deberían protegerse los sistemas informáticos críticos de Europa contra los ciberataques?
Tenemos que analizar, por supuesto, cuáles son las infraestructuras críticas y qué tipo de riesgos existen. Y justo en enero adoptamos y propusimos nuestra ley de Ciberseguridad. Con eso estamos estableciendo ahora obligaciones claras cuando se trata de infraestructuras críticas, como la energía, las finanzas, el agua y el transporte, de modo que ahora tenemos que evaluar los riesgos de estos servicios, qué tipo de riesgos existen. La ciberseguridad es una parte muy crucial de nuestra seguridad cotidiana.
¿Está haciendo la UE lo suficiente para luchar contra la desinformación y la injerencia extranjera?
Europa es un mercado abierto y democrático, así que no queremos censurar los contenidos, pero también tenemos obligaciones claras para los proveedores de servicios online: tienen que asegurarse de que no están difundiendo desinformación. Tienen que tener prácticas establecidas para que realmente no estén compartiendo noticias falsas. Y por eso estamos constantemente en contacto con estas plataformas para saber cómo están evaluando también la situación.
Esa desinformación también evoluciona
Es un ámbito digamos cada vez más profesional a la hora de fijarnos en cómo se organizan las diferentes campañas de desinformación, especialmente durante las elecciones. Eso lo hace un terreno muy difícil de analizar.
Y la última, en la previa del debate sobre el estado de la Unión, ¿cuál es el mayor logro del último año en términos de independencia tecnológica para la UE?
Estamos invirtiendo mucho, junto con nuestros Estados miembros, en esta capacidad tecnológica e informática, estamos invirtiendo en nuestras fábricas de IA y también hemos abierto convocatorias para las gigafactorías que antes mencionaba. Europa necesita esa capacidad, así que creo que la parte de infraestructura está yendo muy bien. Pero ahora tenemos que centrarnos en el lado de la aplicación de la IA, para analizar realmente cómo nuestras industrias clave, también las pymes y el sector público, pueden utilizar las nuevas tecnologías.

