Colegio de Bosa estrena 156 nuevos árboles: estudiantes son sus guardianes

Colegio de Bosa estrena 156 nuevos árboles: estudiantes son sus guardianes

¿Por qué era necesario sembrar árboles en la Ciudadela Educativa de Bosa?

La necesidad de reverdecer este colegio distrital fue evidente para muchos alumnos. Uno de ellos, Ángel Mauricio González, estudiante de noveno grado y apasionado por las ciencias naturales, reconocía desde hace años que varios sectores, como el lote junto a la cancha de fútbol y las zonas de primaria, necesitaban árboles nativos.

Inspirado por los bosques de su natal Ciénaga (Boyacá), el joven soñaba con plantar robles y sietecueros, especies que crecen en su tierra.

Ese anhelo comenzó a hacerse realidad cuando el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) eligió a este colegio como punto de partida de la estrategia «Colegios para la adaptación climática», que busca no solo sembrar árboles, sino también enseñar a la comunidad educativa sobre biodiversidad y cambio climático.

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La estrategia de reverdecer colegios en Bosa

Ingenieros forestales y profesionales del JBB realizaron un diagnóstico y encontraron cuatro áreas con potencial para ser renaturalizadas.

El reto no era menor, antes de sembrar hubo que retirar escombros y preparar el terreno con más de 150 huecos de un metro cúbico de profundidad.

En la primera fase, los estudiantes de primaria ayudaron a plantar 50 árboles y arbustos, entre ellos especies nativas como mano de oso, chicalá, yarumo, laurel de cera y sietecueros. Cada niño se convirtió en padrino de un árbol, escribiendo su nombre en los tutores de madera y asumiendo la tarea de cuidarlos con riego y protección.

Posteriormente, los alumnos de bachillerato participaron en la siembra de 80 nuevos ejemplares, mientras que otro grupo de jóvenes de noveno grado colaboró en la plantación de 18 árboles en las zonas de preescolar. El esfuerzo conjunto permitió que la Ciudadela sumara 156 nuevos habitantes verdes de 23 especies distintas, la mayoría propias del bosque altoandino.

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