El cometa 3I/ATLAS ha despertado el interés de muchas personas y astrónomos que siguen su recorrido con especial atención. Este cuerpo fue descubiero el 1 de julio de 2025 por la estación del Sistema ATLAS de Río Hurtado en Chile y es el tercer objeto interestelar que se registra, tras el 1I/’Oumuamua y 2I/Borisov.
Un equipo liderado por el investigador del centro TIC de la Universidad de La Coruña, Xabier Pérez Couto, ha reconstruido la historia orbital y el recorrido que ha llevado a cabo este objeto interestelar a lo largo de los últimos 10 millones de años en la Vía Láctea.
Dos de las características que más destacan del cometa son su elevada actividad cometaria, que indica que es muy rico en hielos, y su gran velocidad, ya que puede alcanzar más de 200.000 km/h. Sin embargo, para Pérez Couto «Lo que hace único a 3I/ATLAS es que nos permite estudiar la evolución de objetos que vienen de otros sistemas estelares, algo que hasta ahora solo habíamos visto en teoría. Cada observación es como abrir una ventana al pasado del Universo».
Gracias al análisis y los datos recabados de la misión espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), este equipo de investigación pudo calcular la órbita de más de 13 millones de estrellas y del 3I/ATLAS. Esto permitió que se pudiese averiguar si ha habido interacción y encuentros cercanos entre ellas. Según sus conclusiones, se han dado 93 posibles interacciones, de las cuales 62 tienen un alto grado de confianza. A pesar de esto, ninguna de las estrellas consiguió desviar significativamente la trayectoria del cometa.
Con una edad que roza los 10.000 millones de años, los resultados del equipo liderado por Xabier Pérez Couto indican que su antigüedad lo convierte en una auténtica cápsula del tiempo cósmica y que permite conservar información sobre los primeros sistemas planetarios que se formaron en el Universo.

