La Generalitat de Cataluña y los representantes del sector de la ganadería porcina han llegado a un acuerdo para que a partir de la semana que viene sean sacrificados unos 30.000 cerdos sanos en granjas cercanas al brote de peste porcina detectado en esta comunidad autónoma.
La medida afecta a 39 explotaciones ganaderas que se encuentran en el perímetro de vigilancia de 20 kilómetros alrededor del foco, situado en la sierra de Collserola, en la provincia de Barcelona.
Fuentes de la organización agrícola Asaja y de la Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña, han informado, tras una reunión con representantes del Govern que ya se conocec, además, el matadero en el que se llevarán a cabo los sacrificios.
Por parte de la Generalitat, en la reunión han participado el conseller de Presidencia, Albert Dalmau; el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, y la consellera de Investigación y Universidades, Núria Montserrat.
Los representantes de las organizaciones agrarias, por su parte, han rehusado especular acerca de la posibilidad de que el brote de peste porcina haya surgido de un laboratorio, hechos que el Ministerio de Agricultura está ya investigando.
La investigación se ha puesto en marcha tras un informe del laboratorio de referencia de la Unión Europea en el que se señala que todos los virus que circulan actualmente en los Estados miembros pertenecen a un grupo diferente al detectado en la provincia de Barcelona.
Según los resultados de secuenciación del genoma del virus de la PPA, los virus que circulan actualmente pertenecen a los grupos genéticos 2-28, mientras que el de Collserola es uno nuevo del grupo genético 29. Este es «muy similar al grupo genético 1 que circuló en Georgia en 2007» y que, según el ministerio, se utiliza con frecuencia en infecciones experimentales en instalaciones de confinamiento para realizar estudios y evaluar la eficacia de las vacunas.
Es por eso que señalan que «cabe la posibilidad de que el origen del virus no esté en animales o productos de origen animal provenientes de alguno de los países en los que actualmente está presente la infección». Ante esta situación, la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal ha comunicado al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil la necesidad de investigar estos hechos, como autoridad competente.
Estas investigaciones son complementarias a la que ya se inició el pasado 28 de noviembre, fecha en la que se detectó el brote de peste porcina africana en Cerdanyola del Vallés. En estos momentos, hay 13 casos positivos.
El conseller de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha pedido «prudencia y calma» ante las últimas informaciones y ha insistido en que el informe «no es concluyente ni descarta otras conclusiones». «Dejemos trabajar a los científicos», ha dicho en una rueda de prensa en la que ha asegurado que el Govern «llegará hasta el final para esclarecer el origen de la cepa».

