
La aterosclerosis, causante de la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, es una afección silenciosa que comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas en personas aparentemente sanas y es mucho más frecuente de lo que se pensaba: cerca del 60% de los adultos pueden padecerla sin saberlo.Así lo evidencia un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) y el Rigshospitalet de Dinamarca, en el que han participado 16.808 personas de entre 18 y 70 años de los dos países, todas ellas sin antecedentes de aterosclerosis conocida.Cada año mueren cerca de 20 millones de personas por enfermedades cardiovasculares en todo el mundo, especialmente por infarto e ictus, y la mayoría de estas muertes se deben a la aterosclerosis, según datos del CNIC.Las conclusiones de esta investigación han sido presentadas este sábado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología y publicadas simultáneamente en The New England Journal of Medicine.Una enfermedad silenciosaLa aterosclerosis suele permanecer silenciosa durante décadas mientras las placas de ateroma se desarrollan progresivamente en las arterias. Los investigadores evaluaron a los participantes mediante técnicas avanzadas de imagen para detectar placas de aterosclerosis en las arterias carótidas, femorales y coronarias.Además, se analizaron factores de riesgo cardiovasculares, biomarcadores en sangre, muestras para estudios ómicos e imágenes de retina, generando una de las bases de datos más completas sobre aterosclerosis desarrolladas hasta la fecha.Los resultados indican que 57,1% de los 16.808 participantes presentaba placas de aterosclerosis, a pesar de no haber desarrollado síntomas ni haber sido diagnosticados previamente de enfermedad cardiovascular.Aproximadamente una de cada 13 personas de entre 18 y 29 años ya presentaba aterosclerosis en alguna arteria del cuerpo, proporción que aumentaba progresivamente con la edad hasta alcanzar 9 de cada 10 personas entre los 60 y los 70 años.Un hallazgo importante es que la mayoría de las personas que tienen aterosclerosis en las arterias del corazón (coronarias) también la tienen en las arterias del cuello o de las piernas (carótidas o femorales).Esto es importante desde el punto de vista del cribado, ya que el estudio mediante ecografía de arterias carótidas y femorales es más fácil, rápido y no invasivo.»En nuestro paradigma, los ecógrafos portátiles, que pueden ser utilizados por cualquier profesional sanitario, se implantarán como estándar para el cribado de enfermedad cardiovascular desde etapas tempranas de la vida», explica uno de los autores, Borja Ibáñez, investigador del CNIC.Diferencias entre hombres y mujeresEl estudio también revela importantes diferencias entre hombres y mujeres. En los varones, la prevalencia aumentaba desde etapas más tempranas, con un perfil aterosclerótico entre 5 y 10 años adelantado respecto al de las mujeres. En ellas, el incremento más acusado se observó entre los 40 y los 60 años, un periodo que coincide con la transición menopáusica.Estos hallazgos señalan la conveniencia de estudiar estrategias preventivas adaptadas al sexo y a la etapa vital, subrayan los autores. El CNIC, de hecho, tiene abierta una línea de investigación paralela y complementaria dedicada al estudio de la enfermedad aterosclerótica en la mujer.Esta investigación se enmarca en la primera fase del proyecto REACT (del inglés Reversal of Early Atherosclerosis through personalised Curative Treatment), uno de los mayores estudios realizados hasta la fecha para cartografiar la presencia de aterosclerosis silente a lo largo de la vida adulta.REACT está financiado por la Fundación Novo Nordisk y su fin es transformar la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular mediante un enfoque de medicina de precisión basado en la identificación precoz de la aterosclerosis.Un enfoque revolucionario para la prevenciónEl proyecto tiene sus raíces en el estudio PESA-CNIC-Santander, dirigido por Valentín Fuster, director del CNIC: «En REACT quisimos estudiar cómo la enfermedad aterosclerótica aparece en edades mucho más tempranas para proponer una intervención precoz sobre la aterosclerosis podría no solo evitar que progrese, sino incluso permitir su curación. REACT responderá a esta pregunta de manera definitiva».El estudio parte de una idea sencilla pero «revolucionaria»: pasar del modelo actual, basado en estimar la probabilidad de enfermedad cardiovascular a partir de factores de riesgo tradicionales, como la tensión arterial, el colesterol y el tabaquismo, a un nuevo paradigma en el que la enfermedad se detecte directamente mediante técnicas de imagen antes de que produzca síntomas.De este modo, las intervenciones preventivas y el tratamiento de los factores de riesgo podrían guiarse por la presencia real de aterosclerosis silente, y no solo por una estimación indirecta del riesgo.Está previsto que REACT se desarrolle durante 8 años en dos fases. La primera (REACT-DETECT) comenzó en 2024 y, si se obtiene la financiación necesaria, la fase 2 (REACT-PROTECT) está prevista para el periodo 2027-2032.Está segunda fase dará un paso más, con un gran ensayo clínico aleatorizado destinado a evaluar si una estrategia de prevención guiada por técnicas de imagen es capaz de reducir de forma más eficaz la aparición de infartos, ictus y otros eventos cardiovasculares que el modelo actual basado únicamente en factores de riesgo.

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