El actor Casey Affleck, ganador de un premio Oscar por su sublime interpretación en Manchester frente al mar (Kenneth Lonergan, 2016), continúa su periplo como cineasta tras dirigir sus dos primeras películas, I’m still here (2010) y La luz de mi vida (2019).
El director y actor estadounidense ha visitado el Festival de Sitges para presentar Company. Ambientada en 1975, la película narra la inesperada aparición de una mujer misteriosa en una reunión navideña. Allí, la mujer cuenta la historia de un ermitaño que, 20 años después, rescató a otra mujer. Esta, a su vez, relata una historia anterior que da paso a otra más. Una caja de muñecas rusas que entrelaza varias generaciones para hablar de venganza, redención y criaturas de la noche.
Con un ritmo pausado y autorreflexivo, propio de una filmografía en la que Casey ha podido aproximarse a realizadores como David Lowery, con el que trabajó como protagonista en A Ghost Story (2017), su nueva película sigue esta misma estructura argumental para introducirnos en una historia repleta de contemplaciones que, sin embargo, a ratos se pierde en su propio mundo, con el riesgo de que el espectador se pierda o se aburra. Una idea que firma junto a Ron Hansen, detrás de filmes como El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford.
Casey Affleck habla en español en el Festival de Sitges
Presentada por primera vez en el Festival de Venecia, la película ha llegado a Sitges con Casey Affleck, conocido también por ser el hermano de Ben Affleck. En la ciudad catalana, el actor recibía una cálida acogida del público y, durante la presentación, se atrevía a hacer en español, pidiendo a los asistentes que le escribieran en su cuenta de Instagram para hablar de la película. Es más, incluso se comprometía a responder a cada uno de ellos.
«Esta película es un gran experimento y una obra personal que desafía al público a tener paciencia… Mucha paciencia. Me encantaría conocer vuestra opinión y vuestras ideas. Por favor, dejad vuestros comentarios en mi Instagram. Quiero leerlos. ¡Gracias por vuestro tiempo!», explicó el norteamericano.
La gran fortaleza de su filme radica precisamente en las interpretaciones de algunos de sus actores principales, entre ellos Atticus Affleck, el propio hijo del director, quien deslumbra en uno de los papeles más complejos y escalofriantes. Y, como todo queda en familia, el actor también ha contado con el hermano de este, Indiana Affleck, para un pequeño papel. Se suman a ambos grandes actores de la talla de Scoot McNairy (Argo), Emily Alyn Lind (Doctor Sueño), Nick Nolte (La delgada línea roja) o Caylee Cowan (The Possession at Gladstone Manor), entre muchos otros.
Por su parte, Company supone también un cambio significativo en la trayectoria de Casey Affleck como director, ya que es la primera vez que decide dar un paso atrás y no formar parte del reparto como actor. Una decisión que evidencia su voluntad de ponerse al servicio de la historia desde una posición distinta, dejando que sean los personajes, la estructura narrativa y las ideas que atraviesan la película quienes ocupen el primer plano.
Lo que comienza como una aparentemente inocente historia que conecta generaciones a través del tiempo se acaba transformando en un festín de muertes y sangre, que sirven como excusa para ahondar en el paso del tiempo, sus consecuencias y la pesada mochila con la que muchas veces cargamos eternamente.

