12 horas de celebración, cerca de 800 invitados y una invitación que entraba y salía con más frecuencia que los camareros sirviendo bandejas. El bautizo del hijo de Noemí Salazar, festejado en la finca madrileña El Mirador de Cuatro Vientos, el mismo espacio donde Marta López organizó su boda, dejó una ausencia que ha dado pie a versiones enfrentadas: la de Carmen Borrego.
Fue Raquel Salazar, abuela del pequeño, quien aseguró que la colaboradora había preferido no asistir a la velada. Sin embargo, Borrego ofreció una explicación muy distinta en El verano se mueve, donde desveló que nunca llegó a tener claro si realmente debía acudir.
Según explicó, todo comenzó durante su convivencia con Noemí en GH Dúo. Allí recibió la primera invitación para acompañarla en un día tan especial. Pero la buena intención inicial se fue complicando conforme avanzó la relación entre ambas.
La cordialidad dio paso a las diferencias, las diferencias desembocaron en un distanciamiento y esa invitación quedó en punto muerto. Más tarde volvió a plantearse, aunque jamás quedó ratificada.
En palabras de Borrego: «Es el único evento que me han invitado y desinvitado 20 veces. Me invitó en la casa, luego nos peleamos y me desinvitó, luego me volvió a invitar y después no se supo nada más. Por lo tanto, no me sentí invitada«.

