Campillo de Ranas, ‘el pueblo de las bodas’, no puede inscribir los matrimonios por falta de secretario

Campillo de Ranas, ‘el pueblo de las bodas’, no puede inscribir los matrimonios por falta de secretario

El pequeño municipio de Campillo de Ranas, en la Sierra Norte de Guadalajara, conocido internacionalmente como el pueblo de las bodas, atraviesa una situación administrativa crítica ante la falta de secretario municipal, una carencia que ha provocado el «cierre» del Ayuntamiento y que cuando se celebran eventos matrimoniales, estos no se puedan registrar por no tener la persona encargada de esa tarea, entre otros papeleos. 

Así lo ha denunciado a Europa Press su alcalde, Francisco Maroto, quien advierte de las graves consecuencias que esta situación está generando tanto en la gestión municipal como en la vida diaria de los vecinos. La falta de secretario ha dejado sin operatividad el registro de las bodas que se celebran en una localidad conocida precisamente por la celebración constante de enlaces matrimoniales. 

«El pueblo de las bodas no puede registrar las bodas porque no tiene secretario. Nos está dejando mal en el mapa«, lamenta literalmente el regidor. Actualmente, los matrimonios, que se celebran fundamentalmente en fines de semana, no pueden inscribirse oficialmente, lo que impide a las parejas obtener certificados o acreditar su estado civil. 

El problema no se limita a las bodas. Según explica el alcalde, tampoco se pueden tramitar certificados de defunción, nacimiento o divorcio, lo que está bloqueando gestiones esenciales como declaraciones de herederos, acceso a cuentas bancarias o compraventas. Maroto relata casos concretos, como el de una viuda que no puede desbloquear sus cuentas por no poder acreditar su matrimonio, o parejas que no pueden completar operaciones inmobiliarias por la falta de documentación. 

El Ayuntamiento, además, permanece cerrado y sin personal suficiente para asumir estas funciones. Su alcalde se siente agobiado y enfadado y reconoce que, aunque reciben asistencia de la Diputación Provincial, esta se limita a tareas mínimas, como la firma puntual de nóminas. De momento, ante la ausencia de secretario –que asumía funciones también de registro– el municipio depende del juzgado de paz de Yunquera de Henares para el funcionamiento. 

Sin embargo, el alcalde denuncia que este órgano se niega a desplazarse al municipio para resolver los expedientes pendientes y considera que él no tiene los conocimientos ni medios para asumir esas responsabilidades que ahora le piden. «Nos dicen que enviemos la documentación escaneada, pero no tenemos personal autorizado ni acceso al sistema», explica Maroto, quien subraya las limitaciones legales y técnicas para manipular los libros oficiales o acceder a los equipos informáticos encriptados del juzgado.

Gestión económica

La parálisis administrativa también afecta a la gestión económica del consistorio. Ahora, el municipio, aunque pequeño, acumula retrasos en el cobro de sus nóminas, existen riesgos de pérdida de subvenciones que se deberían haber solicitado ya y proyectos públicos permanecen «bloqueados» por la imposibilidad de tramitar expedientes. El regidor asegura haber trasladado la situación a distintas instituciones, como la Audiencia Provincial, la Subdelegación del Gobierno y el Ministerio de Justicia, sin obtener respuesta. 

Esta falta de solución ha generado un profundo desgaste en él, quien reconoce su desánimo ante lo que considera un «abandono institucional«. «Estamos asumiendo responsabilidades que no son nuestras y sin medios para hacerlo», concluye Maroto, quien insiste en la necesidad urgente de una solución que permita restablecer el funcionamiento de las distintas tareas que hasta ahora asumía el secretario y la normalidad administrativa en el municipio. 

Es alcalde desde hace varias décadas por el PSOE, y a esta situación se suma el desgaste personal que supone lo que están sufriendo y el malestar que ello está provocando entre los vecinos. Maroto reconoce abiertamente su «agotamiento y desánimo» tras meses sosteniendo el funcionamiento municipal en estas condiciones y lamenta la falta de soluciones y el descrédito que, a su juicio, está sufriendo, lo que están motivando también su decisión de no volver a presentarse a la Alcaldía en las próximas elecciones. Se siente solo y desamparado en más ocasiones de las que quisiera. 

Pide más respaldo y apoyo para pueblos como el suyo, que se encuentran alejados de las grandes ciudades, en eso que se llama la España despoblada. Explica que la presión diaria, la acumulación de problemas sin respuesta institucional y la obligación de asumir responsabilidades que no le corresponden están minando su trabajo, y advierte además que no se trata de un ejemplo aislado sino que podría repetirse en otros pequeños municipios si no se adoptan medidas urgentes por parte de las administraciones competentes.

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