Bukele se perpetúa en el poder con su gran reclamo: una cárcel exclusiva para políticos corruptos

Bukele se perpetúa en el poder con su gran reclamo: una cárcel exclusiva para políticos corruptos


Nayib Bukele, presidente salvadoreño, consigue que la Asamblea Legislativa, con una mayoría parlamentaria en favor de su formación política, Nuevas Ideas, ratifique una reforma exprés que permite la reelección presidencial indefinida. De esta forma, el mandatario salvadoreño consigue la posibilidad de perpetuarse al frente del país bajo la bandera de la guerra contra la corrupción, ofensiva que puso en marcha hace un par de años.

La ratificación, llevada a cabo este jueves, reforma los artículos 75, 80, 133, 152 y 154 de la Carta Magna salvadoreña, y además, anula la segunda vuelta electoral, alargando el período presidencial a seis años. "Es procedente ratificar el acuerdo de reforma constitucional", reza el decreto aprobado y que incluye una "disposición transitoria para viabilizar la reformas".

Dicha disposición implica la reducción del período presidencial vigente hasta el año 2027 y no 2029 para que coincidan los comicios presidenciales, legislativa y municipales. La ratificación obtuvo 3 votos en contra, que son los únicos que posee la oposición, y no hubo intervenciones de ningún diputado antes o después de ser votada.

Sin pandillas, ahora el objetivo es la corrupción

Como estrategia para luchar ahora contra la corrupción, después de, según Bukele, haber acabado con las bandas, el líder del Ejecutivo del país centroamericano ha desarrollado un plan, junto a su equipo, que consiste en tres puntos que avanzan con cautela.

Bukele planteó la aprobación de una Ley Anticorrupción junto con la puesta en marcha de un Centro Nacional Anticorrupción y la construcción de una megacárcel que alojaría a políticos y funcionarios condenados por corrupción. Bautizada como el CECOC (Centro de Confinamiento del Combate a la Corrupción) este centro penitenciario se asemejaría a la ya inaugurada CECOT (Centro de Confinamiento del Terrorismo), cárcel donde el gobierno de Bukele aloja miembros de bandas criminales que operan en El Salvador.

Este plan del jefe del Ejecutivo salvadoreño es muy similar al que ya puso en marcha para luchar contra las 'pandillas', las que considera un "cáncer" para su país. En septiembre de 2024, Nayib Bukele anunció que su "guerra" contra los pandilleros había sido un éxito y daba por "desarticuladas" las pandillas que actuaban en territorio salvadoreño. Esta fue una de las grandes promesas electorales de Bukele cuando anunció su candidatura a las elecciones presidenciales del país.

Durante dicho anuncio, hace poco menos de un año, el presidente de El Salvador alertó que todavía existían "enemigos a los que vencer", pero insistió en que las pandillas se encuentran "operativamente desarticuladas".

Casi 100 homicidios en un fin de semana, el punto de inflexión

En 2022, Nayib Bukele, decretó un régimen de excepción en el que suspendían algunos derechos fundamentales como la libertad de asociación y la privacidad en las comunicaciones. El presidente de El Salvador tomó esta medida después de que un sólo fin de semana se llegaran a denunciar cerca de 90 asesinatos en el país.

A partir de esa fecha, se permitió la detención de presuntos pandilleros sin la necesidad de una orden judicial. Según los datos proporcionados por el propio Bukele, desde que entrara en vigor este régimen, se llegaron a arrestar, en apenas dos años, a 82.000 personas. El mandatario defendió en todo momento su estrategia contra las bandas, resaltando su eficacia y restando importancia a las críticas de organizaciones de derechos humanos.

Fue en 2023 cuando, en el marco de su ofensiva contra las pandillas, el gobierno salvadoreño inauguró el Centro de Confinamiento del Terrorismo, una megacárcel de máxima seguridad con capacidad para 40.000 internos, y fue construida en menos de siete meses. Según Bukele, se trata del penal “más grande del continente americano”, situado en una zona rural a 75 kilómetros de San Salvador.

La prisión cuenta con 19 torres de vigilancia equipadas con cámaras térmicas. Los reclusos solo pueden abandonar sus celdas para recibir atención médica o presentarse ante un juez, y no tienen derecho a recibir visitas. Se espera que el CECOC, enfocado a funcionarios corruptos, sea de similares características a este centro penitenciario.

Una Ley Anticorrupción

Continuando con su lucha contra la corrupción, presidente de El Salvador, anunció, en enero de 2025, que había presentado una ley a la Asamblea Legislativa para "erradicar" la corrupción en el país, tal como lo hizo, en cierto modo, con las pandillas. El mandatario expuso en la red social 'X' que "la Ley Anticorrupción es un paso decisivo para continuar combatiendo este flagelo en El Salvador". La norma fue aprobada por el poder legislativo un mes más tarde.

En el mismo mensaje señaló que dicha ley "busca reforzar la transparencia y la probidad de los funcionarios públicos mediante medidas claras y contundentes".

Junto al mensaje, adelantó alguna de las ideas que había plasmado, como la normativa de "obligar a los servidores públicos y a sus familiares a presentar una declaración patrimonial junto con su declaración anual de renta, todos los años (esta declaración será publicada y accesible para cualquier ciudadano)".

"Endurecer las penas para los delitos de corrupción, crear una nueva categoría de delito, sancionado con prisión, para castigar el testaferrato (uso de prestanombres), "establecer un mandato anticorrupción para la Corte de Cuentas, con vínculo directo a la Fiscalía General de la República, para perseguir a los corruptos desde las auditorías", continuó. 

¿Qué es el CECOC?

El CECOC, acrónimo del Centro de Confinamiento del Combate a la Corrupción, es un proyecto para una cárcel especial dedicada a alojar políticos y funcionarios corruptos. Este megaproyecto fue anunciado anunciada por el presidente de El Salvador, en noviembre de 2023. Esta prisión es parte del proyectyo de Bukele en su llamada “guerra contra la corrupción”, en la que pretende aplicar un enfoque muy parecido al que tomó en su lucha contra las pandillas mediante el uso del estado de excepción.

Este proyecto se ha visionado como una megacárcel que quedaría ubicada en el departamento de San Vicente, en el centro del país, y cerca del CECOT (Centro de Confinamiento del Terrorismo), inaugurado ya en enero de 2023.

El CECOC está destinado a albergar a funcionarios públicos que se hayan visto implicados, y condenados, en casos de corrupción. En una de las ruedas de prensa en las que Nayib Bukele anunció la construcción del CECOC, el presidente salvadoreño concretó que el nuvo centro penitenciario estaría ublciado muy próximo a la ya existente CECOT, aunque hasta la fecha no se ha concretado ningún detalle más sobre su tamño, capacidad o fecha de inauguración.

El anuncio del CECOC forma parte de un discurso político, muy característico del gobierno de Bukele, dirigido a impulsar una estrategia nacional anticorrupción, con el propósito de que los funcionarios involucrados sean investigados y encarcelados como medida ejemplar.Pero, pese a los grandes anuncios y promesas de Nayib Bukele el proyecto parece aún en fase preliminar, aunque podría empezar a construirse antes de que finalice el año.

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