En plena crisis por la escasez de vivienda y cuando buena parte de los estados miembros afrontan problemas por la subida acelerada tanto de los precios de compraventa como de los alquileres, el vicepresidente de la Comisión y próximo comisario de Economía y Finanzas, Valdis Dombrovskis, ha instado a los socios a que extremen la vigilancia para evitar excesos.
«Es necesario prestar atención a los precios de las viviendas cuando muestran signos de sobrevaloración y siguen aumentando», ha subrayado Dombrovskis en la conferencia de prensa sobre la segunda parte del conocido como paquete de otoño del Semestre Europeo de 2025, que se ha celebrado este miércoles.
Un informe reciente publicado por el Parlamento Europeo advertía, de hecho, de que en menos de una década, entre 2015 y 2023, los precios de la vivienda aumentaron de media un 48% en la Unión Europea. Si bien, en ese periodo se producen divergencias notables entre países, desde el 173% en que se dispararon en Hungría al 5% que lo hicieron en Finlandia. El mismo documento apunta a un incremento del 47,7% para esa misma horquilla temporal en el caso de España.
Dombrovskis ha citado otros dos temas que, junto con el de la vivienda, centran la atención del Ejecutivo Comunitario. A las puertas de que entren en vigor en enero las reglas fiscales para los Veintisiete, el político letón ha recordado que la competitividad en términos de costes sigue siendo un tema preocupante para algunos Estados miembros. «La elevada inflación de los últimos años ha ejercido presión sobre la competitividad, en particular allí donde ya era más débil», ha apuntado.
Por otra parte, ha dejado claro que, aunque en los últimos años la UE ha asistido a una reducción de los elevados niveles de deuda generados para hacer frente a las consecuencias de la pandemia de coronavirus, lo ha hecho gracias al ciclo económico favorable (impulsada por un elevado crecimiento nominal). Así, ha advertido de que este efecto está desapareciendo y, en algunos Estados miembros, la deuda pública sigue siendo elevada y «se prevé que vuelva a aumentar».
En noviembre, Bruselas evaluó el Plan Fiscal y Estructural a medio plazo presentado por los socios -recientemente dio el visto bueno al de España-, así como sus proyectos de planes presupuestarios y adoptó medidas importantes en el marco del Procedimiento de Déficit Excesivo.
Evitar que la brecha con EEUU y China se ensanche
Ahora, el Paquete de Otoño se centra en promover medidas políticas que beneficien a la Eurozona en su conjunto; supervisar los desequilibrios macroeconómicos; así como la dimensión social del Semestre. «La UE se enfrenta a varios desafíos estructurales relacionados con el bajo crecimiento de la productividad, el envejecimiento de la población y la transformación verde y digital de nuestra economía, todo ello en un contexto de mayores tensiones y fragmentación mundial» ha advertido el vicepresidente de la Comisión.
Dombrovskis teme que si no se abordan, estos problemas pueden frenar el crecimiento de la región durante años y amenazar su prosperidad a largo plazo, por lo que reclama medidas urgentes. Este es uno de los grandes retos de la nueva Comisión: evitar que se ensanche la brecha con las dos mayores economías del planeta, Estados Unidos y China, tomando como referencia las recetas y el diagnóstico de la situación que hacen los informes Draghi y Letta.
Considera, por ello, que la orientación política reflejada en los paquetes de otoño ayudará a los Estados miembros a preservar la estabilidad macroeconómica, promoviendo al mismo tiempo el crecimiento, la sostenibilidad fiscal y mejorando su competitividad. Este mensaje, que la UE ha asumido tras los últimos choques (Covid, crisis de suministros, crisis energética e inflacionaria), contrasta con las recetas de austeridad que marcaron la salida de la crisis financiera.
Deberes pendientes para los gobiernos
Por todo lo anterior, las autoridades comunitarias instan a los Estados miembros a adoptar medidas para mejorar la competitividad y fomentar la productividad en toda la regio. Medidas que pasarían por mejorar el acceso de las empresas a la financiación; promover la innovación; mejorar el entorno empresarial reduciendo las cargas administrativas y la complejidad normativa; eliminar los obstáculos a la inversión y apoyar la inversión pública y privada en prioridades comunes, como las transiciones verde y digital y la defensa; así como seguir desarrollando las capacidades de la fuerza laboral.
Por último, la recomendación insta a los Estados miembros de la zona del euro a cumplir el nuevo marco fiscal. «Unas finanzas públicas saneadas son un requisito previo para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico sostenible», ha recordado Dombrovskis, quien ha incidido en que el nuevo marco ayuda a los Estados miembros a reducir la deuda pública de forma gradual y realista hasta un nivel sostenible en el medio plazo.

