La Comisión Europea ha aprobado este miércoles la concesión a España una ayuda de emergencia de 114,7 millones de euros para contribuir a gestionar la situación en Ceuta, tras los cruces ilegales de frontera a gran escala que tuvieron lugar los días 30 y 31 de julio. «Este apoyo financiero se suma a la respuesta inmediata de la Comisión desde el primer día, cuando ofreció a España asistencia tanto financiera como operativa. La decisión demuestra una vez más la plena solidaridad de la Comisión con España a la hora de hacer frente a esta difícil situación», explica el comunicado de Bruselas.
La Comisión añade también más apoyo operativo con el despliegue de Frontex en la frontera con Marruecos. Este anuncio, además, coincide con la llegada a finales de esta semana de una «misión técnica» con funcionarios del Ejecutivo comunitario a la ciudad autónoma para «analizar la situación sobre el terreno», tal como ha comentado la Comisión Europea.
En general, la financiación procede del Fondo de Asilo, Migración e Integración (82,7 millones de euros) y del Instrumento de Gestión de Fronteras y Visados (32 millones). Se destinará a financiar medidas destinadas a mejorar la vigilancia fronteriza, la protección de las fronteras y las infraestructuras relacionadas con la seguridad (por ejemplo, cámaras térmicas y tecnología de observación, sistemas de boyas flotantes, drones submarinos), así como al despliegue de personal y equipos adicionales.
También servirá para crear instalaciones destinadas al control de los migrantes, así como para facilitar el retorno de quienes permanecen en situación irregular en Ceuta. Asimismo, se destinará a reforzar la capacidad de acogida en la ciudad autónoma, en particular para los menores no acompañados, concluye el comunicado de la Comisión.
El anuncio se da, también, un día después de la visita del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, a Bruselas. En ese viaje, Vivas Más pidió «un tratamiento específico» para Ceuta y Melilla -que sean reconocidas como regiones ultraperiféricas es una opción que va a poner sobre la mesa el Gobierno central, tal como anunció Pedro Sánchez-, e instó además a que «se adecúe el pacto migratorio europeo» a la «única frontera terrestre entre Europa y África». Y terminó con una frase: «Ceuta no se rinde, Ceuta no se vende, Ceuta se defiende». Ese estatus concreto abarca desde la inclusión de la ciudad en la unión aduanera, precisamente el reconocimiento como región ultraperiférica o una presencia permanente en el Comité de las Regiones, algo que «necesitan» tanto Ceuta como Melilla, comentó.
Al final de la jornada reafirmó que «Europa está con Ceuta». Además, dejó claro que la meta es compartida y que hay «un compromiso» de «blindar» la frontera sur de la UE para que en el futuro estos episodios no se repitan. «El objetivo prioritario para todos es que Ceuta salga de la UCI, que haya un antes y después, que esto no vuelva a repetirse, que podamos tener un futuro mejor incluso al que atisbábamos, que hemos sido víctimas de una invasión y estamos encontrando el respaldo y el apoyo de la Unión», concluyó el presidente ceutí.
